aradojas del
capitalismo cognitivo:
aproximación al
conocimiento
académico en las
universidades públicas
en Colombia
Paradoxes of cognitive capitalism: approach to
academic knowledge in public universities in
Colombia
* Doctor en Antropología por la Universidad del Cauca. Profesor - investigador del Departamento de
Educación y Pedagogía de la Universidad del Cauca. https://orcid.org/0000-0001-8538-4004
Jorge Alberto López Guzmán *
30
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
Recibido: 18/04/2025 Aprobado: 01/10/2025
El artículo analiza la manera en que el
conocimiento académico de las universidades
públicas en Colombia es resultado del
capitalismo cognitivo. Para ello, se presentan
los hallazgos de un estudio de carácter mixto,
con prevalencia cualitativa y apoyo en fuentes
documentales, estadísticas y normativas
nacionales. Se combina la revisión de bases de
datos internacionales (EBSCO, JSTOR,
Scopus, entre otras) con el análisis de
informes institucionales y convocatorias de
Minciencias (20202022), lo que permite
contrastar los discursos globales del
capitalismo cognitivo con las prácticas locales
de producción científica en Colombia. Entre
las principales conclusiones se encontra que
las leyes de la cienciometría que se cumplen
en la producción, divulgación y uso del
conocimiento en el país, han determinado las
tasas anuales de crecimiento de la producción
en ciencia de Colombia, pero también las
críticas sobre los modelos de asignación de
puntos salariales, así como los modelos de
medición desdela institucionalidad y los roles
de pauperización para algunos docentes
investigadores.
Palabras clave
Capitalismo cognitivo; Cienciometría;
Conocimiento hegemónico; Contrahegemonía;
Universidad
The purpose of this article is to analyze how
academic knowledge at public universities in
Colombia is a result of cognitive capitalism. To
this end, the findings of a mixed-method study
are presented, with qualitative prevalence and
support from documentary sources, statistics,
and national regulations. A review of
international databases (EBSCO, JSTOR,
Scopus, among others) is combines with an
analysis of institutional reports and calls from
the Ministry of Science (MINC) (20202022),
which made it possible to contrast the global
discourses of cognitive capitalism with local
practices of scientific production in Colombia.
Among the main conclusions, it was found that
the laws of scientometrics that are fulfilled in
the production, dissemination, and use of
knowledge in the country have determined the
annual growth rates of scientific production in
Colombia, but also the criticisms of the models
for assigning salary points, as well as the
measurement models from the institutional
framework and the impoverishing roles for
some professors and researchers.
Keywords
Cognitive capitalism; Counterhegemony;
Hegemonic knowledge; Scientometry;
University.
Resumen Abstract
Revista Ciencias y Humanidades , Vol. XIX, No. 2, p. 30-70
DOI: https://doi.org/10.61497/04per037
31
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
El capitalismo cognitivo puede ser abordado
desde diferentes enfoques y miradas como un
modelo o sistema económico alimentado o
nutrido por la explotación del intelecto,
subjetividad y creatividad de los seres humanos;
lo que ha generado posiciones críticas hacia las
lógicas de mercantilización y privatización del
conocimiento especializado, principalmente, el
que se produce en las universidades . Este
capitalismo se ha fortalecido a través de una
serie de discursos y prácticas que se relacionan
fuertemente con la presencia tecnológica, la
retórica de la innovación, la gestión de políticas
de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI) y la
imposición de una vida social aunada a lo
digital convirtiendo todas estas relaciones en
valor económico, dejando de lado el valor social
y epistemológico que podrían tener.
[1]
[2],
Para precisar los antecedentes teóricos de
este artículo, es importante correlacionar cómo
la teorización de Marx sobre la producción
material y sus teorías de la plusvalía, podrían
seguir vigentes porque las prácticas de
explotación han ido migrando a las economías
basadas en la producción, distribución y
utilización de bienes y servicios inmateriales.
Así, de manera cuantitativa y cualitativa se
pone en tela de juicio las nociones de propiedad
sobre lo vivo: ya no es solamente el cuerpo lo
que se transforma en fuerza de trabajo, sino el
intelecto, el pensamiento y las ideas.
[3]
Introducción
[1] Jorge Alberto LópezGuzmán, Fetichización del paper y capitalismo cognitivo, Revista Latinoamericana de Educación y
Estudios Interculturales (RLEEI) 5, No. 4 (2021).
[2] Igor Sádaba, Capitalismo cognitivo y Sociedad de la Información: de la Innovación al Big Data, ConCiencia Social,
No. 20 (2016): 21-30.
[3] Karl Marx, El Capital I. Crítica de la Economía Política (México: Fondo de Cultura Económica, 2014).
[4] Ricardo Antunes, ¿Adiós al trabajo? Ensayo sobre la metamorfosis del trabajo y el rol esencial del trabajo en la fase actual del
capitalismo. (Buenos Aires: Ediciones Nordan-Comunidad, 2000).
[5] Yann Moulier-Boutang, Cognitive Capitalism (Cambridge: Polity Press, 2011).
La noción marxista de plusvalía,
tradicionalmente asociada a la explotación del
trabajo manual, se reinterpreta en el
capitalismo cognitivo como la extracción de
valor de la fuerza de trabajo intelectual y la
creatividad. Los docentes-investigadores, al
producir conocimiento y patentes, generan un
excedente de valor que es apropiado por las
instituciones universitarias y los monopolios
editoriales, lo que lleva a una "proletarización
académica" donde, a pesar de producir más
riqueza intelectual, sus condiciones laborales y
salariales pueden precarizarse .
[4]
En este sentido, autores como Yann
Moulier-Boutang destacan que el capitalismo
cognitivo no sólo se sustenta en la explotación
del conocimiento, sino en su acumulación bajo
nuevas formas de apropiación mediante los
regímenes de propiedad intelectual, los
monopolios editoriales y la valorización del
conocimiento como capital fijo. Esta nueva
configuración se distancia del capitalismo
industrial al priorizar la innovación inmaterial,
las redes colaborativas y la inteligencia
colectiva, aspectos que reconfiguran las lógicas
de producción, circulación y apropiación del
saber. Asimismo, se incorporan dispositivos de
control institucional que operan sobre la
subjetividad, como las políticas de evaluación,
la producción de indicadores y los discursos de
calidad académica, que subordinan el
[5]
32
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
conocimiento a una lógica de rentabilidad .
[6]
El capitalismo cognitivo tiene su razón de
ser en los trabajadores intelectuales y la
explotación de su subjetividad como mercancía.
De esta manera, los docentesinvestigadores de
las universidades se vuelven indispensables para
el aumento de la productividad y el capital.
Como lo manifiesta Castells quien afirma que,
la trasmisión de conocimiento se convierte en
parte de las principales fuentes de
productividad y poder al conjugarse el saber y la
técnica.
[7]
Lo anterior permite pensar cómo, dentro del
capitalismo cognitivo la productividad, la
riqueza y las mercancías empiezan a tener un
valor inmaterial, lo que evidencia lo
mencionado por Marx donde todo acto
creador de plusvalor es productivo y permite
que circulen y sean consumidas. No hay que
desconocer las raíces del capitalismo cognitivo
en las críticas de Marx al sistema capitalista,
porque se entiende que, actualmente, el
conocimiento se torna en una mercancía a
través de un productoresultado como lo puede
ser un artículo científico o patente que circula
en las universidades y se consume dentro y fuera
de ellas. Ahora sí, es de entender que los
docentesinvestigadores se han transmutado,
desde estas prácticas económicas, en
trabajadores productivos por su conocimiento y
creatividad.
[8]
Estas consideraciones llevan a reflexiones
sobre cómo el trabajo inmaterial del
[6] Boaventura de Sousa Santos, La universidad en el siglo XXI: para una reforma democrática y emancipadora de la universidad
(Caracas: Centro Internacional Miranda, 2008b)
[7] Manuel Castells, La sociedad red (Madrid: Alianza Editorial, 1999).
[8] Karl Marx, El Capital I. Crítica de la Economía Política.
pensamiento y las ideas deviene en productivo,
donde el docenteinvestigador no solamente
vende su fuerza de trabajo, sino que vende su
subjetividad, su intelectualidad en productos
resultados, o sea, en mercancías que se
distribuyen a través de editoriales, bases de
datos especializadas y de alto impacto o
mercados globales de innovación y
productividad.
Aquí se puede concebir cómo las materias
primas y mercancías ya no son materia, ni
substancia, sino simbolismos, códigos o
lenguajes especializados que circulan en
escenarios especializados y se venden a públicos
especializados. Sin embargo, los medios de
producción siguen siendo materiales, por
ejemplo, la utilización de computadores,
hardware, equipos tecnológicos, dispositivos
móviles o instrumentos informáticos que son
los que permiten la producción y circulación del
conocimiento de lo vivo, pasando de lo material
a lo inmaterial y conllevando a una
desmaterialización de las mercancías
tradicionales y tangibles.
Para poner un ejemplo de las implicaciones
materiales de este tipo de capitalismo en la
academia, se podría plantear que, si un
docenteinvestigador especializado en una
temática es retirado de su cargo o no se le
renueva el contrato, no se podría colocar a
alguien a reemplazarlo de una manera tan fácil,
porque tendría que ser alguien con una
formación similar, que trabaje en temáticas y
líneas de investigación equivalentes. Aunque su
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
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Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
producción académica va a ser distinta, a
diferencia del cambio material dentro de una
empresa donde se buscaría la explotación de la
fuerza de trabajo para un cargo específico, para
el capitalismo cognitivo no interesa la persona,
sino su capacidad de producir conocimiento
atractivo dentro del mundo académico porque
lo que se explota no es solamente su cuerpo,
sino su fuerza intelectual, sin que esto afecte la
evolución de la producción, que en este caso
sería la estabilidad y prestigio de la universidad,
ya que sus indicadores dependen de la
producción de sus trabajadores.
Asimismo, las mercancías dentro de este
contexto, no se determinan por ser escasas o
agotarse, porque los artículos o patentes, entre
otros productosresultados, se inscriben en la
durabilidad y perennización de su producción y
circulación. Más bien, lo que juega un rol
importante es su posibilidad de exclusividad
(los artículos más citados o las patentes con
mayor impacto socioeconómico), porque el
conocimiento impregnado en ellos es la fuente
de otras riquezas. Es decir, el conocimiento
académico hegemónico como bien inmaterial
no es un recurso naturalmente escaso, porque en
la medida que haya docentesinvestigadores
generando conocimiento desde lo establecido
por las instituciones, su escasez es solamente
artificial, además que su perdurabilidad
también depende de su trasmisión y
transformación a través de otras investigaciones
[9] Oliver Blondeau et al., Capitalismo Cognitivo. Propiedad intelectual y creación colectiva (Madrid: Editorial Traficante de
Sueños, 2004).
[10] Jeremy Rifkin, La Sociedad del Costo Marginal Cero: El Internet de las Cosas, el Procomún Colaborativo y el Eclipse del
Capitalismo (Madrid: Ediciones Paidós, 2014).
que reafirmen, refuten o reformulen sus
postulados.
De esta manera, el conocimiento académico
hegemónico tiene un valor de uso para la
sociedad y un valor de cambio para los
académicos , el valor de uso permite su
circulación y apropiación y su valor de cambio
la posibilidad de canjearlo por salarios más
altos, prestigio académico o estatus científico.
[9]
Es importante manifestar que, esta
economía de lo inmaterial se basa en un
conjunto de paradojas normativas e
institucionales donde se prioriza y avala lo que
se debe investigar y lo que no, la forma en que
se debe trasmitir y los mecanismos de
circulación, así como los lenguajes predilectos y
la intencionalidad, entendiendo que las lógicas
financieras se inscriben en monopolios
editoriales que implican un progreso científico,
tecnológico y social.
La escasez artificial del conocimiento
académico, pese a su naturaleza inmaterial y
reproducible, es un pilar del capitalismo
cognitivo. Los regímenes de propiedad
intelectual y los modelos de suscripción de las
grandes editoriales restringen el acceso y crean
monopolios, convirtiendo un bien
potencialmente abundante en un recurso escaso
y costoso . Esto genera una tensión entre el
valor de uso del conocimiento para la sociedad y
[10]
Jorge Alberto López Guzmán
34
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
su valor de cambio en el mercado, limitando la
circulación y apropiación del saber,
especialmente en países con menos recursos.
En consecuencia, el capitalismo cognitivo se
basa en una economía del conocimiento como
mercancía y que permite establecer rankings,
indicadores y categorizaciones al interior de las
universidades como fuera de ellas sobre el
crecimiento y competitividad donde el principal
capital fijo de explotación sería el mismo ser
humano . Esta producción de los docentes
investigadores también genera una paradoja
desde la división cognitiva del trabajo, entre
quienes producen y quienes no lo hacen o entre
quienes producen el conocimiento que se vuelve
hegemónico y quienes producen otros
conocimientos que no se enmarcan en esas
hegemonías , ya sea porque son producidos
desde disciplinas que no tienen la misma
relevancia académica que otras, son
producidosresultados desde contextos con
poca relevancia socioeconómica o trabajan
temáticas con escasa relevancia científica.
[11]
[12]
La división cognitiva del trabajo es otra
paradoja central del capitalismo cognitivo. Se
generan jerarquías entre quienes producen el
conocimiento hegemónico aquel que cumple
con las métricas y estándares impuestos por las
políticas de CTeI y quienes producen otros
conocimientos, muchas veces desde disciplinas
menos valoradas, contextos socioeconómicos
con menor visibilidad o temáticas con escasa
[11] Karl Marx, Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (Grundrisse) 18571858 (Madrid: Siglo XXI
Editores, 2007).
[12] Jorge Alberto LópezGuzmán, Hegemonía del conocimiento académico: entre silenciamientos y borramientos,
Revista Latinoamericana de Educación y Estudios Interculturales (RLEEI) 7, No. 2 (2023).
[13] Max Horkheimer, Teoría Tradicional y Teoría Crítica (Buenos Aires: Editorial Paidós, 2000).
[14] Horkheimer, Teoría Tradicional.
relevancia científica para el sistema dominante.
Esta división no solo invisibiliza saberes
valiosos, sino que también precariza a los
investigadores que no se ajustan a estos moldes.
Esta realidad que se concibe desde la
producción y circulación de mercancías
inmateriales ha generado una reconfiguración
de lo público y de las universidades públicas,
exigiendo una reflexión desde teorías críticas
que cuestionen la privatización y
deshumanización del conocimiento académico
hegemónico, porque se ha conllevado a una
instrumentalización consciente e inconsciente
del docenteinvestigador por parte del
capitalismo cognitivo.
[13]
Es decir, este estudio crítico manifiesta las
condiciones de privatización y comercialización
a las que ha sido llevado el conocimiento
académico y que ha determinado que un sistema
económico se alimente de su explotación y, por
ende, le impida desarrollar una praxis
liberadora desde un pensamiento emancipador
y crítico . Enfatiza en las universidades
públicas porque constituyen los principales
escenarios de producción de conocimiento en el
país y, al mismo tiempo, los más afectados por
las políticas de medición y financiamiento
ligadas al rendimiento académico. Estas
instituciones enfrentan tensiones entre su
función social y las exigencias de productividad
impuestas por el sistema nacional de ciencia y
tecnología. En ese sentido, analizar el
[14]
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
35
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
capitalismo cognitivo desde lo público permite
comprender cómo la lógica de mercado incide
en la precarización laboral, la homogenización
del saber y la pérdida de autonomía
universitaria .
[15]
Desde esta dimensión crítica el capitalismo
cognitivo es visto como un dispositivo que
ordena, regula y controla y, además, impone
una serie de normativas institucionales a tras
de actores internacionales como la
Organización para la Cooperación y Desarrollo
Económico (OCDE) y a nivel nacional como el
Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación
(Minciencias), que determinan las políticas y
directrices de la investigación desde lo
internacional a lo nacional. Por lo tanto, pensar
críticamente es buscar sacar a la luz y poner en
cuestión los presupuestos teóricos e ideológicos
del conocimiento académico hegemónico que se
produce y circula en las universidades y que
impide una incidencia sustancial más allá de un
productoresultado o indicador de
productividad.
[16]
La evolución del capitalismo hacia su fase
"cognitiva" se asienta en la preminencia del
conocimiento, la información y la comunicación
como fuerzas productivas centrales, desplazando
la hegemonía del trabajo material . Esta
transición, lejos de ser meramente económica,
implica una reconfiguración profunda de las
relaciones sociales, donde la acumulación de
capital se vincula directamente a la capacidad
[17]
[15] Jorge Alberto LópezGuzmán, Antropología del conocimiento hegemónico y contrahegemónico en Colombia: Un estudio desde
la Universidad del Cauca (Popayán: Editorial Universidad del Cauca, 2025).
[16] Giorgio Agamben, ¿Qué es un dispositivo?, Sociológica 26, No. 73 (2011).
[17] Yann Moulier-Boutang, Cognitive Capitalism (Cambridge: Polity Press, 2011).
[18] Yann Moulier-Boutang, Le Capitalisme Cognitif: La Nouvelle Grande Transformation (Éditions Amsterdam, 2007).
de generar, apropiar y controlar el saber,
transformándolo en una mercancía valiosa y
estratégica. La propiedad intelectual y los
monopolios editoriales son mecanismos clave
en esta fase, permitiendo la valorización del
conocimiento como un capital fijo, un activo
que genera rendimientos continuos .
[18]
Este estudio se desarrolló desde un enfoque
mixto con predominio cualitativo,
complementado con análisis descriptivos de
carácter cuantitativo. El diseño combinó tres
fases:
Búsqueda documental: se
consultaron bases de datos
especializadas (EBSCO, JSTOR,
Scopus, Science Direct y
SpringerLink) empleando
descriptores como capitalismo
cognitivo, universidades públicas,
cienciometría, precarización docente y
Minciencias Colombia. Se incluyeron
textos en español e inglés
publicados entre 2015 y 2024.
Recolección y análisis de
información secundaria: se
sistematizaron informes oficiales
del Observatorio Colombiano de
Jorge Alberto López Guzmán
36
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[19] Bill Readings, The University in Ruins (Harvard University Press, 1996).
En el contexto del capitalismo cognitivo, las
universidades públicas colombianas se han
configurado como nodos estratégicos para la
producción de valor, no solo por su papel en la
formación de capital humano, sino también por
su función en la generación de conocimiento
medible, transferible y comercializable .
[19]
En el caso colombiano, estas dinámicas se
institucionalizan a través del Ministerio de
Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias),
creado por la Ley 1951 de 2019, que reemplazó a
Colciencias. Desde 2020, el ministerio coordina
el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e
Innovación (SNCTI), encargado de medir,
categorizar y financiar la producción científica
mediante convocatorias periódicas.
de Ciencia y Tecnología (OCyT) y
resultados de convocatorias de
Minciencias (20202022),
identificando tendencias en la
producción científica, distribución
regional y categorías de medición.
Análisis interpretativo: a partir del
diálogo entre los datos
cuantitativos y los enfoques
teóricos del capitalismo cognitivo,
Este proceso permitió triangular fuentes
teóricas, estadísticas y normativas, garantizando
coherencia entre el objetivo general analizar
las paradojas del capitalismo cognitivo en las
universidades públicas colombianas y los
resultados interpretativos del artículo.
se elaboró un análisis crítico de las
paradojas que emergen en la
relación entre productividad,
precarización docente y
pertinencia social del
conocimiento.
De las convocatorias de medición y otros demonios
El presente estudio toma como referencia la
Convocatoria Nacional para el Reconocimiento
y Medición de Grupos e Investigadores (2021
2022), que estableció criterios de clasificación
para universidades, grupos y docentes según su
productividad científica. Este proceso, basado
en un modelo cienciométrico, prioriza
indicadores cuantitativos como número de
artículos, citas y patentes sobre la pertinencia
social o el impacto educativo de las
investigaciones (Minciencias, 2021).
A través de la revisión de estos
lineamientos, se identifican tensiones
estructurales entre el discurso meritocrático de
la medición y las condiciones laborales reales
del profesorado universitario. Dichas tensiones
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
37
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[20] Cris Shore, Beyond the multiversity: neoliberalism and the rise of the schizophrenic university, Social
Anthropology/Anthropologie Sociale 18, No. 1 (2010).
[21] Shore, Beyond the multiversity.
[22] Pedro Pineda, Capitalismo académico, oligarquía académica y los profesores taxi en Chile, Colombia, Alemania y
Estados Unidos, en Enfoques de sociología y economía política de la educación superior: aproximaciones al capitalismo académico en
América Latina, eds. J. J. Brunner, J. Salmi, & J. Labraña (Santiago de Chile: Ediciones Universidad Diego Portales, 2022),
79106.
[23] Rocío Knipp y Jorge Valdebenito, ¡Académicos del mundo, uníos! (Un reporte desde Chile), Pléyade, No. 30 (2022).
[24] Knipp y Valdebenito, ¡Académicos del mundo, uníos!.
revelan las paradojas del capitalismo cognitivo,
donde el conocimiento se convierte
simultáneamente en instrumento de
emancipación y de control institucional .
[20]
En lo concerniente al caso colombiano, se
podrían distinguir a grandes rasgos dos grupos
de docentesinvestigadores dentro de las lógicas
del capitalismo cognitivo: el primero
corresponde a los docentes que ocupan las
principales posiciones en las universidades
según estatus laboral, prestigio académico y
remuneración salarial, dichos docentes ostentan
título de doctorado o se encuentran cursando
uno, son contratados por jornada completa y
realizan actividades de docencia, investigación y
administración. De igual manera, muchos de
ellos tienen estímulos económicos más allá de su
salario base por dirigir proyectos de inversión y
orientar clases en posgrados.
El segundo grupo comprende al resto de
docentesinvestigadores que se dedican
principalmente a tareas de docencia, y su
contratación es bajo modalidad de tiempo
parcial u hora catedra, proletarizando a los
docentesinvestigadores . Por tal motivo, es
usual que quienes se encuentran en estos grupos
desempeñan tareas en otros empleos o
universidades, por lo que son tildados como los
profesores taxis . Ahora bien, debe señalarse
[21]
[22]
que al interior de dicho grupo existen al menos
dos subgrupos: uno se compone por quienes
desarrollan tareas de docencia como
complemento salarial y otro por quienes se
dedican exclusivamente al trabajo por hora .
[23]
De lo anterior ha resultado que muchos
docentes investigadores hayan visto
pauperizadas sus condiciones de trabajo,
retribución salarial y estatus académico,
conllevando a una proletarización académica
donde se vislumbra un deterioro en las
condiciones laborales de los sectores con menor
estabilidad contractual.
[24]
Para profundizar en la triada que se ha
venido analizando de capitalismo cognitivo,
convocatorias de Minciencias y docentes
investigadores colombianos, es importante
recordar que este artículo se basa en una
temporalidad de dos años, teniendo como
referencia el año 2020 donde lleva unos meses
de fundado el Ministerio de Ciencia, Tecnología
e Innovación creado a través de la Ley 1951 de
2019 y culmina en el año 2022 teniendo como
referente la publicación de los resultados
definitivos de la Convocatoria nacional para el
reconocimiento y medición de grupos de
investigación, desarrollo tecnológico o de
innovación y para el reconocimiento de
investigadores del Sistema Nacional de Ciencia,
Jorge Alberto López Guzmán
38
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[25] Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Convocatoria nacional para el reconocimiento y medición de grupos
de investigación, desarrollo tecnológico o de innovación y para el reconocimiento de investigadores del Sistema Nacional
de Ciencia, Tecnología e Innovación SNCTI 2021, consultado el 18 de abril de 2025.
[26] Lo anterior demuestra que muchas de las críticas sobre los modelos de medición del ministerio relacionados con las
ciencias naturales y exactas se ha ido expandiendo a disciplinas académicas que antes no se tenían en cuenta como las artes
y el diseño.
Tecnología e Innovación creado a través de la
Ley 1951 de 2019 y culmina en el año 2022
teniendo como referente la publicación de los
resultados definitivos de la Convocatoria nacional
para el reconocimiento y medición de grupos de
investigación, desarrollo tecnológico o de innovación
y para el reconocimiento de investigadores del
Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e
Innovación (SNCTI) que tuvo apertura en el año
2021 .
[25]
Lo primero que hay que enunciar es que
desde la presentación de los términos de
referencia de las convocatorias de medición
realizadas por Minciencias se plantea que, estas
se basan en un modelo de medición, es decir,
medir el conocimiento en términos
cuantitativos, así como se mide el crecimiento
económico de un país, por lo que se establece un
modelo cienciométrico desde la Dirección de
Generación de Conocimiento del ministerio. Lo
anterior va a ser muy importante para tenerlo
en cuenta más adelante que se hable sobre la
cienciometría.
Por otra parte, la producción del
conocimiento académico hegemónico es
entendida como productoresultado desde el
ministerio, siendo los productos tangibles o
intangibles capaces de medirse para saber la
calidad científica de las universidades desde sus
docentesinvestigadores. De igual manera, las
últimas convocatorias de Minciencias
incluyeron un apartado titulado Investigación
Creación siendo una tipología exclusiva para
la determinación de los productosresultados
de las artes, la arquitectura y el diseño
concibiendo la relación entre el arte y la ciencia,
lo que permite evidenciar que los docentes
investigadores de las artes que en algún
momento se resistían a ser incluidas en estas
mediciones, hoy en día, hacen parte de estas
prácticas.
[26]
En la convocatoria se conserva la estructura
de los cuatro tipos de los productos resultados
de los procesos de investigación, desarrollo
tecnológico e innovación desarrollados por los
grupos:
Productos resultados de
actividades de Generación de
Nuevo Conocimiento
Productos resultados de
actividades de Desarrollo
Tecnológico e Innovación
Productos resultados de
actividades de Apropiación
Social del Conocimiento y
Divulgación Pública de la
Ciencia
Productos de actividades
relacionadas con la Formación
de Recurso Humano para
CTeI.
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
39
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[27] Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Convocatoria nacional para el reconocimiento, consultado el 18 de
abril de 2025.
[28] Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Convocatoria nacional para el reconocimiento, consultado el 18 de
abril de 2025.
Los productos resultados de Investigación
Creación en Artes, Arquitectura y Diseño
(específicamente las que hayan sido
seleccionados o evaluados por expertos en un
espacio para tal fin) serán considerados como
productos de nuevo conocimiento, siempre y
cuando cumplan con los criterios definidos por
el ministerio . Es así como el conocimiento
desde la visión del ministerio y de la
convocatoria es entendido como el principal
motor del crecimiento económico del país,
además, se postula que, aunque sea costosa su
generación, puede ser usado de manera
permanente a costos marginales mínimos y no
solo por aquellos que lo producen .
[27]
[28]
Siguiendo con el análisis de la convocatoria
del 2021, es importante tener en cuenta que es la
primera convocatoria que se presenta desde
Minciencias antes llamado Colciencias. Según
los objetivos de la convocatoria, se buscaba
contar con información actualizada de los
grupos de investigación y de los investigadores
del país. Sin embargo, más allá de solo conocer
o contar con información actualizada, también
se buscaba a través de los resultados generar una
serie de categorías de los grupos y de los
investigadores. Para el caso de los grupos de
investigación se categoriza desde A1, A, B, C y
Reconocido y para el caso de los investigadores
hay cuatro categorías principales: Emérito,
Senior, Asociado y Junior.
Cada una de las categorías tiene unos requisitos,
pero también, un estatus y prestigio en el
mundo académico, porque, para muchas
convocatorias de formación posgradual o apoyo
a proyectos de investigación, dependiendo la
categoría en la que se encuentre el grupo o
docenteinvestigador le permite presentarse y
acceder a puntajes o ser mentor de algún
estudiante, lo que un grupo o docente
investigador sin categoría no podría hacer.
Para contextualizar con mayor detalle el
por qué los productosresultados que surgen de
las universidades públicas en Colombia es
resultado del capitalismo cognitivo es
importante entender cómo se configuran las
tipologías de productosresultados según el
ministerio, para el caso de la generación de
nuevo conocimiento se encuentran los artículos
de investigación categorizados en A1, A2, B, C y
D, así como notas científicas y libros y capítulos
de libros resultados de investigación. Además,
se encuentran los productos tecnológicos como
las patentes, nuevas variedades vegetales y,
finalmente, los productos resultados de
investigacióncreación.
Además, estas categorías no son neutras ni
meramente administrativas: condicionan el
acceso a convocatorias, estímulos salariales y
programas de formación avanzada. En
consecuencia, los docentes-investigadores de
menor categoría, particularmente aquellos
contratados por hora o sin posgrado doctoral,
quedan en desventaja estructural frente a las
exigencias de productividad. Este fenómeno
puede ser entendido como una oligarquía
Jorge Alberto López Guzmán
40
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[29] Carlos Vercellone, From the Crisis of the Law of Value to the Becoming-Rent of Profit: Notes on the Neoliberal
Restructuring of the Mode of Production, Historical Materialism 15, No. 1 (2007).
[30] Jorge Alberto López-Guzmán, Antropología del conocimiento hegemónico y contrahegemónico en Colombia: Un estudio desde
la Universidad del Cauca (Popayán: Editorial Universidad del Cauca, 2025).
[31] Michel Foucault, Genealogía del Racismo. De la Guerra de las Razas al Racismo de Estado (Madrid: La Piqueta, 1992).
académica, donde unos pocos concentran los
beneficios del sistema mientras la mayoría
enfrenta precariedad y sobrecarga laboral.
No obstante, también se evidencian
prácticas de resistencia institucional, como las
América Latina ha tendido a reproducir
modelos coloniales de valoración del saber,
donde la legitimidad depende de los criterios de
indexación y no de la pertinencia del
conocimiento generado.
De este modo, se genera una paradoja entre
unos conocimientos que se vuelven
hegemónicos y otros que se someten o
simplemente se invisibilizan, como diría
Foucault con su noción de saberes sujetos
aunque se hable de saberes y no de
conocimientos, responde a la misma lógica que
se ha querido dar en este artículo. Foucault ,
entiende como saberes sujetos dos cosas: en
primera instancia, los bloques de saber histórico
que estaban presentes y enmascarados dentro de
conjuntos funcionales y sistemáticos, y que la
crítica ha podido hacer reaparecer a través del
instrumento de la erudición; en segundo lugar,
entiende a los saberes que habían sido
descalificados como no competentes o
insuficientemente elaborados: saberes ingenuos,
[31]
iniciativas de acceso abierto y reconocimiento
de productos de apropiación social del
conocimiento promovidas por algunas
universidades públicas que buscan equilibrar las
lógicas de mercado con la función social de la
ciencia .
[29]
Las paradojas del capitalismo cognitivo
Las categorías mencionadas anteriormente,
establecen una paradoja entre lo que se vuelve
digno de ser publicado y lo que no, lo que debe
ser referenciado y lo que no, lo que es
económicamente viable para patentarse y lo que
no. Por eso, para el caso de los artículos
científicos, los conocimientos se validan para
circular en revistas de alto impacto e indexadas
en bases de datos.
En Colombia, esta jerarquización de
productos se consolidó con la inclusión de los
productos de apropiación social del
conocimiento en las convocatorias de
Minciencias (2021), que incorporan experiencias
de divulgación pública, formación comunitaria
y proyectos de impacto social. No obstante,
estos productos siguen ocupando un lugar
secundario en los sistemas de evaluación y
asignación de puntos, lo que perpetúa la tensión
entre la producción con sentido social y la
producción con valor mercantil. Como advierte
López-Guzmán , la medición de la ciencia en
[30]
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
41
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[32] Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología (OCyT), Informe de indicadores, consultado el 18 de abril de
2025, https://ocyt.org.co/indicadoresctei2020.ocyt.org.co/Informe%20Indicadores%20CTeI%202020%20v1.pdf
[33] Renato Ortiz, La supremacía del inglés en las ciencias sociales (Buenos Aires: Siglo XXI Editores, 2009).
[34] Marta Zambrano Las políticas de investigación y publicación en Colombia: debates y propuestas, Revista Colombiana
de Antropología 54, No. 1 (2018).
jerárquicamente inferiores, por debajo del nivel
de conocimiento o cientificidad requerido. Esos
conocimientos que han sido descalificados por
su bajo nivel de cientificidad, en cierta medida,
podrían responder a la lógica de esos
conocimientos que no se acoplan a la
rigurosidad o estructura que demandan las
revistas científicas y, que, por ende, no son
publicados o no servirían para generar una
patente.
Es pertinente aclarar que, para Minciencias
se consideran productosresultados de
actividades de generación de nuevo
conocimiento aquellos aportes significativos al
estado del arte de un área de conocimiento, que
han sido discutidos y validados para llegar a ser
incorporados a la discusión científica, al
desarrollo de las actividades de investigación, al
desarrollo tecnológico, y que pueden ser fuente
de innovaciones. Este tipo de producto se
caracteriza por involucrar mecanismos de
estandarización que permiten corroborar la
existencia de una evaluación que verifique la
generación de nuevo conocimiento.
Lo anterior demuestra que los productos
resultados que establece el ministerio, ejercen
una suerte de poder sobre el conocimiento, la
capacidad creativa, la escritura y su trasmisión.
Jerarquizan, imponen normativas y establecen
políticas, se convierten en herramientas que
subyugan formas de escritura distintas a la
científica, conocimientos que no se generan en
la academia o formas de trasmisión distintas a
la publicación. Por esto, docenteinvestigador
se encuentra en la paradoja de seguir los
lineamientos del ministerio acoplados al
capitalismo cognitivo o recrear su intelecto y
creatividad por fuera de los indicadores y
rankings.
Otro de los efectos visibles del capitalismo
cognitivo en el campo académico del país es la
anglo-dominancia en la publicación científica.
Gran parte de las revistas reconocidas por
Minciencias (Scopus o Web of Science)
publican exclusivamente en inglés, lo que obliga
a los docentes-investigadores a traducir o
adaptar sus trabajos para cumplir con los
estándares internacionales. Según el
Observatorio Colombiano de Ciencia y
Tecnología , más del 68 % de los artículos
colombianos indexados en Scopus entre 2019 y
2022 fueron publicados en inglés, a pesar de que
sus contextos empíricos correspondían a
problemáticas locales. Este fenómeno no solo
limita la accesibilidad del conocimiento en el
país, sino que refuerza una dependencia
epistémica hacia los centros editoriales del
Norte Global . Es decir, está mejor visto
publicar un artículo que tiene como referente
empírico a Colombia en una revista del Reino
Unido o Estados Unidos, porque se encuentra
mejor posicionada, así no vaya a tener ninguna
incidencia social en el lugar con la población de
estudio .
[32]
[33]
[34]
La imposición del inglés como lengua franca
de la ciencia global genera una paradoja de
Jorge Alberto López Guzmán
42
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[35] Jeremy Rifkin, La Sociedad del Costo Marginal Cero: El Internet de las Cosas, el Procomún Colaborativo y el Eclipse del
Capitalismo, (Madrid: Ediciones Paidós, 2014).
[36] Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Convocatoria nacional para el reconocimiento, consultado el 18 de
abril de 2025.
exclusión y hegemonía epistémica. Aunque se
busca una mayor visibilidad y citación al
publicar en revistas anglófonas de alto impacto,
esta práctica a menudo invisibiliza
conocimientos generados en otras lenguas y
contextos, especialmente del Sur Global. Esto
refuerza un modelo de ciencia centrado en el
Norte, desvalorizando las producciones locales y
limitando su impacto social en las propias
comunidades de estudio.
Las tasas de citación y la posición en
rankings internacionales, si bien son
indicadores de visibilidad, también exponen la
dependencia de las universidades públicas
colombianas de un sistema de evaluación global
dominado por ciertas revistas y lenguas. Es
decir, la presión por publicar en revistas
anglófonas de alto factor de impacto no solo
busca prestigio, sino que responde a la lógica de
la acumulación primitiva del conocimiento,
donde el valor se concentra en plataformas
controladas por grandes corporaciones
editoriales. Esta dinámica genera una escasez
artificial del conocimiento para aquellos que
no tienen acceso a estas bases de datos o no
publican en las lenguas hegemónicas, afectando
la circulación interna y la relevancia local del
saber producido.
[35]
Para efectos de Minciencias , los tipos de
artículos que se establecen como los legítimos
dentro de la convocatoria para la medición son
aquellos que se encuentran publicados en
revistas científicas indexadas en alguno de los
índices bibliográficos de citaciones ISI Web of
[36]
Knowledge (Science Citation Index [SCI] y
Social Sciences Citation Index [SSCI]) o
Scopus. Los artículos de investigación tipo C
también incluyen aquellos publicados en
revistas científicas indexadas en índices
bibliográficos Índex Medicus, PsycINFO, Arts
& Humanities Citation Index (A&HCI). Estos
índices se caracterizan por garantizar la calidad
científica de la política editorial de la revista
indexada. Además, los dos primeros cuentan un
sistema de gestión de citas que calcula métricas
de la visibilidad e impacto de las revistas.
Aquí viene otra paradoja, la del mundo
editorial, porque no es lo mismo publicar en
una revista que no se encuentra indexada en
bases de datos de alta popularidad, que en una
revista de alto impacto registrada en la Web of
Science (ex ThompsonReuters, hoy propiedad
de la empresa Clarivate) o Scopus ( propiedad
de Elsevier, parte del grupo RELX).
Así, a través del servicio Web of Science,
Scopus o Scielo, es posible identificar qué
revistas o artículos han sido más mencionados o
citados en el mundo académico,
comprensiblemente, esto no quiere decir que,
entre más citados, más relevante es la
información contenida, pero sí termina siendo
relevante institucionalmente en términos de
indicadores el número de citas, así como de la
popularidad de quien lo escribió.
En suma, las universidades públicas se
enfrentan a un dilema permanente: ajustarse a
los lineamientos de la medición para garantizar
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
43
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[37] Se entiende como capacidad creativa a todos los procesos de creación artística que se enmarcan en la noción de
investigación+creación en disciplinas como música, literatura, artes plásticas, diseño gráfico, diseño visual, teatro, entre
otras. También han sido adaptadas a la dinámica de producción, comercialización y privatización del conocimiento.
[38] Mario Biagioli, Metrics Junkies, Nature 535, No. 7611 (2016).
[39] Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología (OCyT), Informe de indicadores, consultado el 18 de abril de
2025.
[40] Maximiliano Salatino y Osvaldo López, El fetichismo de la indexación,. Una crítica latinoamericana los regímenes de
evaluación de la ciencia mundial, Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad CTS 16, No. 46 (2016).
su sostenibilidad financiera o preservar su
autonomía epistemológica frente a la
estandarización. Estas paradojas muestran que
el capitalismo cognitivo no solo produce
informes del Observatorio Colombiano de
Ciencia y Tecnología muestran, por
ejemplo,que entre 2010 y 2020 el número de
artículos indexados en Scopus creció en un 280
%, mientras que los niveles de inversión estatal
en ciencia y tecnología apenas aumentaron un
12 %.
[39]
Esta brecha entre producción y financiación
refleja que el crecimiento cuantitativo no
necesariamente se traduce en bienestar docente
ni en impacto social del conocimiento. De ahí
que la cienciometría, lejos de ser una
herramienta neutral, funcione como un
dispositivo performativo que moldea la práctica
académica, jerarquiza disciplinas y legitima
ciertas formas de hacer ciencia en detrimento
de otras .
[40]
No obstante, es innegable que la visión
pragmática de la cienciometría ha sido
determinante en la formulación de políticas en
CTeI o en su capacidad para medir el desarrollo
científico de un país o la calidad de una
conocimiento, sino también desigualdades
simbólicas, lingüísticas y laborales que
atraviesan el quehacer docente-investigativo en
Colombia .
[37]
Cienciometría y el afán por medir el conocimiento
En el contexto colombiano, la medición del
conocimiento científico se ha convertido en un
dispositivo central para la regulación del trabajo
académico. Las convocatorias de Minciencias
legitiman un tipo de conocimiento
cuantificable, en el que la productividad se
asocia al número de publicaciones, patentes o
citaciones. Este énfasis en la cantidad por
encima de la calidad o la pertinencia social
responde a una lógica propia del capitalismo
cognitivo, en la cual el saber se traduce en valor
económico.
No obstante, esta racionalidad
cuantificadora no es neutra. Como plantea
Biagioli , las métricas no solo miden la ciencia,
sino que la producen: orientan los
comportamientos, moldean las agendas de
investigación y definen qué se considera
conocimiento legítimo. En el caso de las
universidades públicas colombianas, la
adopción acrítica de estos sistemas ha
implicado una subordinación de la creatividad
académica a la lógica de los indicadores. Los
[38]
Jorge Alberto López Guzmán
44
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[41] Juan Millán et al, La cienciometría, su método y su filosofía: Reflexiones epistémicas de sus alcances en el siglo XXI,
Revista Guillermo de Ockham 15, No. 2 (2017).
[42] Gonzalo Génova, Hernán Astudillo y Anabel Fraga, La burbuja cienciométrica considerada dañina, Ética de ciencia e
ingeniería, No. 22 (2016): 229.
[43] Maximiliano Salatino y Osvaldo López, El fetichismo de la indexación.
universidad . No obstante, dentro de las
críticas y limitaciones que se encuentran en la
cienciometría se aprecia su incapacidad para
reflexionar o cuestionar la instrumentalización
y privatización del conocimiento y capacidad
creativa que se cuantifica. Es decir, su capacidad
técnica ha sido valorada, pero su imposibilidad
epistemológica, ética y con vacíos teóricos ha
causado que se conciba como un instrumento
para justificar el capitalismo cognitivo.
[41]
Desde el análisis de este artículo se
manifiesta que, la calidad de un artículo o
impacto de una patente no se puede reducir a la
cantidad de citas que tiene o los beneficios
económicos para sus inventores. Aunque para
muchos docentesinvestigadores esta
cuantificación genere un estatus. De hecho,
según la cantidad de citas o patentes que
ostente una universidad o país, esta se considera
como avanzada científicamente, esto es lo que
se ha llamado el Factor de Impacto (FI) o
Índice de Citación Científico que mide la
importancia de un artículo, con base en su nivel
de citación. De acuerdo con lo anterior:
La cienciometría defiende el FI porque
permite identificar los artículos más
relevantes en un campo de estudio y, además,
genera los fundamentos para ponderar las
universidades y a los docentesinvestigadores
dentro de los ranking nacionales e
internacionales. En este sentido, la
cienciometría se instrumentaliza en una forma
de gestión de las instituciones y agentes
científicos a partir de la cuantificación de la
producción científica y su transformación en
indicadores .
[43]
Las actuales métricas de
productividad científica tienen
como objetivo medir la calidad de
las publicaciones. La calidad de
una publicación se mide
básicamente en función del factor
de impacto del lugar (revista o
conferencia) donde se publica. El
Factor de Impacto (FI) se mide en
función del número de citas que
han recibido otros artículos en el
mismo lugar en los últimos años.
Los supuestos implícitos en este
procedimiento de medición son los
siguientes (I) una publicación es
buena si se publica en un buen
lugar; (II) un lugar es bueno si ha
merecido suficiente atención de
los científicos. En otras palabras, se
supone que existe una correlación
positiva entre el factor de impacto
y la calidad científica .
[42]
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
45
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[44] Mario Biagioli, Metrics Junkies.
Aunque el uso de indicadores como el
Factor de Impacto o el índice H se justifica por
su capacidad de medir visibilidad, su aplicación
mecánica en contextos como el colombiano
genera distorsiones importantes. Las áreas de las
humanidades y las ciencias sociales, que suelen
publicar en español y en revistas de acceso
abierto, son penalizadas por sistemas que
privilegian publicaciones anglófonas de
circulación restringida.
A pesar de estas limitaciones, varias
universidades públicas han impulsado políticas
alternativas de evaluación que incorporan
criterios de pertinencia territorial, extensión
universitaria y contribución al desarrollo
regional. Estos esfuerzos constituyen formas de
resistencia epistémica que buscan recuperar el
sentido público del conocimiento frente a la
lógica del rendimiento y la competencia.
La cienciometría, si bien se presenta
como una herramienta objetiva para medir la
producción científica, opera como un
dispositivo performativo que moldea las
prácticas de investigación y publicación . Las
[44]
métricas, como el factor de impacto y el índice
H, no solo cuantifican, sino que también
jerarquizan disciplinas, validan ciertos modos
de hacer ciencia y, en última instancia, influyen
en la asignación de recursos y el prestigio
académico. Esta producción de la ciencia por la
medición genera una distorsión, incentivando
la publicación por cantidad más que por
relevancia o impacto social, y privilegiando las
revistas indexadas en bases de datos
hegemónicas.
En suma, la discusión sobre la
cienciometría no implica desconocer la
importancia de evaluar la producción científica,
sino repensar sus fundamentos. La obsesión por
medir lo medible ha desplazado la pregunta por
el valor humano, social y ético del
conocimiento. Superar esta paradoja exige
avanzar hacia modelos de evaluación más
integrales, que reconozcan la diversidad de
modos de producir saber, los aportes no
cuantificables y las prácticas de investigación
que contribuyen a la justicia cognitiva y al
bienestar colectivo.
MinCiencias en la Producción, Circulación y Acceso al Conocimiento
Académico como Resultado del Capitalismo Cognitivo, 20202022
Desde hace unas décadas, parte esencial de las
prácticas académicas consisten en la producción
y circulación de generación de conocimiento
académico en redes nacionales e
internacionales, donde entidades como el
Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación
(MinTIC) y el Ministerio de Educación
(Mineducación) generan paradojas entre
premios y castigos para universidades, grupos
de investigación y docentesinvestigadores de
acuerdo con la producción académica que hayan
generado.
Jorge Alberto López Guzmán
46
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[45] Max Horkheimer y Theodor Adorno, Dialéctica de la Ilustración (Valladolid: Editorial Trotta, 1998).
Minciencias, desde el año 2013, da apertura a
la Convocatoria Nacional para el
reconocimiento y medición de grupos de
investigación, desarrollo tecnológico o de
innovación y para el reconocimiento de
investigadores del Sistema Nacional de Ciencia,
Tecnología e Innovación (SNCTeI). La
convocatoria de reconocimiento y medición es
la estrategia que ha utilizado el ministerio para
contar con información actualizada sobre la
generación de conocimiento de los grupos de
investigación, desarrollo tecnológico o de
innovación y los investigadores colombianos
que se encuentran registrados a través del
Currículum Vitae de Latinoamérica y el Caribe
(CvLAC) en la Plataforma ScienTI. De igual
manera, esta información ha permitido
clasificar a los grupos e investigadores de
acuerdo con el cumplimiento de un conjunto de
requisitos y exigencias.
Desde su creación en 2019, el Ministerio de
Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias)
ha asumido la tarea de articular las políticas
nacionales de investigación y desarrollo. Su
papel no se limita a financiar proyectos o
registrar indicadores, sino que define los
parámetros bajo los cuales se produce, circula y
evalúa el conocimiento académico en el país.
En este marco, el capitalismo cognitivo se
expresa en la institucionalización de una lógica
de premios y castigos que regula la vida
universitaria. Los grupos de investigación y los
docentes son valorados según la cantidad de
productos indexados, la posición en rankings y
la vigencia de sus publicaciones. Así, el sistema
científico colombiano termina subordinando la
reflexión crítica a la producción acelerada,
reproduciendo las desigualdades entre
universidades de centro y de periferia.
El capitalismo cognitivo en el que se basan
las convocatorias del ministerio propicia que las
políticas de CTeI se encaminen a una
producción cultural homogénea, y políticas de
investigación que imponen temáticas sobre lo
que se debe investigar, cómo se debe investigar,
dónde se debe publicar y cuáles deberían ser los
productosresultados de esas investigaciones.
Esto es, el cultivo de capacidades cognitivas que
le interesa a los gobiernos que se enmarcan en
estas lógicas y que determinan los indicadores
de competitividad y productividad, porque el
tiempo para pensar y crear ha sido colonizado
por la técnica .
[45]
Lo anterior ha conllevado a desarrollar un
afán por publicar, porque Sistemas de Ciencia,
Tecnologías e Innovación como el de Colombia,
cada dos años hacen mediciones de los grupos
de investigación e investigadores de las
diferentes universidades, en donde categorizan
de acuerdo con la cantidad de producción
científica, las revistas donde se publicó o circuló
esa producción y la vigencia de esta. Esto último
es lo más preocupante, porque la vigencia de la
producción científica para las mediciones oscila
entre 5 años y 10 años, posterior a ese tiempo, la
producción ya no servirá más para las
mediciones de la hoja de vida del docente
investigador.
Para ser docenteinvestigador, no
solamente es necesario tener el rotulo de una
profesión o un contrato con una institución,
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
47
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[46] Vincent Larivière, Stefanie Haustein y Philippe Mongeon, The oligopoly of academic publishers in the digital era,
PLoS ONE 10, No. 6 (2015).
[47] Producciones Pliegue. [CAPÍTULO 3: Publica o muere] [Paradojas del Nihilismo, La Academia], video de YouTube 11
de junio de 2020, https://www.youtube.com/watch?v=kjSArdv5cNY&lc=Ugzn1_evrhcn55pZD9Z4AaABAg. Consultado el
18 de abril de 2025.
[48] OCyT, Informe de indicadores.
[49] Se seleccionaron estos servicios de indexación teniendo en cuenta que son los utilizados por el Ministerio de Ciencia,
Tecnología e Innovación y el Ministerio de Educación para las categorizaciones y rankings académicos.
[50] OCyT, Informe de indicadores.
sino la posibilidad de producir conocimiento,
una de las formas más validadas y
representativas a nivel global son las
publicaciones científicas. Hoy en día, en el
mundo se publican alrededor de 2,6 millones de
artículos científicos al año, seis grandes
editoriales de las cuales cinco son privadas y con
fines de lucro como Elsevier, Springer, Taylor &
Francis, WileyBlackwell, American Chemical
Society y Sage Publications controlan en todo el
mundo el 50% de las publicaciones científicas
indexadas, obteniendo márgenes globales de
ganancia de casi un 40% .
[46][47]
La concentración del mercado editorial
académico mundial refuerza la dependencia
cognitiva de las universidades del Sur Global.
En Colombia, esta dependencia se manifiesta en
los altos costos de acceso a bases de datos
internacionales y en la escasa visibilidad de las
revistas nacionales. Según el OCyT , solo el 15
% de las revistas colombianas indexadas logran
permanecer más de cinco años en Scopus o Web
of Science, lo que evidencia una inestabilidad
estructural del sistema editorial local.
[48]
No obstante, algunas universidades públicas
han promovido estrategias de acceso abierto y
repositorios institucionales (como el Sistema
Nacional de Acceso Abierto de Colciencias,
creado en 2 016), buscando democratizar la
circulación del conocimiento y contrarrestar la
mercantilización de la ciencia. Estas iniciativas,
aunque parciales, representan una alternativa
política frente a la hegemonía de las grandes
editoriales.
Por lo tanto, este apartado pretende
describir la producción bibliográfica presente
en los servicios de indexación con mayor
prestigio en el mundo dentro de los que se
encuentran Web of Science (WoS), SCIELO y
Scopus, para los años 2009 a 2019. Es importante
mencionar que se retoma esta temporalidad
porque son los datos hasta ahora publicados por
el Observatorio Colombiano de Ciencia y
Tecnología (OCyT).
[49]
La tendencia del crecimiento de la
producción en ciencia de Colombia (se duplica
en promedio cada 10 años) es consistente con
los patrones de aumento del volumen de
producción de artículos en países de economías
con renta MediaAlta . A pesar del notable
crecimiento en la producción científica, la
brecha entre el volumen de publicaciones y el
reconocimiento efectivo de los docentes-
investigadores a través de incentivos salariales o
condiciones laborales estables solamente se da
para algunos docentes que utilizan y conocen el
sistema de puntos salariales, revelando una
paradoja fundamental del capitalismo cognitivo
[50]
Jorge Alberto López Guzmán
48
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[51] Ricardo Antunes, Los sentidos del trabajo: ensayos sobre la afirmación y la negación del trabajo, (Buenos Aires:
Herramienta Ediciones, 2005).
[52] OCyT, Informe de indicadores.
en el contexto colombiano. La extracción de
valor de la fuerza de trabajo intelectual no se
traduce equitativamente en la mejora de las
condiciones de vida de los productores de
conocimiento . Este desequilibrio pone en
evidencia cómo la plusvalía generada por el
intelecto es apropiada por el sistema, mientras
los académicos enfrentan presiones crecientes y,
en algunos casos, precarización, a pesar de su
contribución crucial a la acumulación de capital
simbólico y económico para la institución.
[51]
El ritmo de publicaciones científicas
aumenta año a año, y no necesariamente se debe
a descubrimientos relevantes o trabajos que
generan nuevos conocimientos en una disciplina
específica, aunque también es importante
mencionar que, ha habido artículos que han
contribuido a los avances científicos de la
humanidad y con contenidos muy concretos,
por ejemplo: la publicación sobre el modelo del
Ácido Desoxirribonucleico o ADN (Molecular
structure of nucleic acids), que tiene alrededor
de 800 palabras y una sola figura cuyo
contenido condujo a Watson y Crick al Premio
Nobel, o como la publicación de Hans Selye,
donde publica su descubrimiento sobre el estrés
(A syndrome produced by diverse nocuous
agents), de 570 palabras y sin figura alguna.
En síntesis, hay una necesidad de algunos
docentesinvestigadores y universidades en
escalafonarse de acuerdo con unos rankings,
normativas y políticas internacionales que
miden los criterios de calidad educativa e
investigativa, así como los procesos de registro
calificado y acreditación de alta calidad que se
les exige a los programas académicos para poder
ejercer y también ser referenciados como los de
mayor calidad académica y científica.
Esta dinámica revela una paradoja
estructural: mientras las universidades buscan
cumplir los criterios de calidad exigidos por los
sistemas de acreditación, se ven atrapadas en
una lógica de productividad que reduce la
investigación a su dimensión contable. Los
informes de OCyT muestran que más del 70
% de los artículos publicados por autores
colombianos entre 2019 y 2022 fueron
elaborados en coautoría con otros
investigadores nacionales, pero solo el 15 % tuvo
colaboración con comunidades, organizaciones
sociales o entidades públicas territoriales. Este
dato evidencia que, aunque la ciencia nacional
crece en volumen, no necesariamente amplía su
vínculo con la sociedad.
[52]
De este modo, el capitalismo cognitivo se
materializa no solo en la presión por publicar,
sino también en la fragmentación del tiempo
del docente-investigador, quien debe equilibrar
la enseñanza, la producción científica y la
gestión administrativa dentro de marcos
laborales cada vez más precarios.
Es decir, la paradoja se encuentra en que,
se torna más relevante el medio en el cual se
publica que lo publicado en sí. O, en otros
términos, la estimación del aporte específico de
la publicación científica queda subsumida a la
evaluación de la revista donde se publicó, al
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
49
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[53] Maximiliano Salatino y Osvaldo López, El fetichismo de la indexación.
[54] Robert Merton, The Matthew effect in science: The reward and communication systems of science are considered,
Science 159, No. 3810 (1968).
[55] Jorge Alberto LópezGuzmán, El poder simbólico y social de los papers, Revista Latinoamericana de Educación y
Estudios Interculturales (RLEEI) 6, No. 3 (2022).
[56] Michel Foucault, Microfísica del Poder (Madrid: Ediciones La Piqueta, 1990), 189.
factor de impacto de la revista o al cuartil en el
cual se encuentra indexada .
[53]
De acuerdo con lo anterior, se afirma que la
producción de un país o un dominio de
conocimiento tiende a duplicarse en un periodo
entre 10 y 15 años . En el caso de la producción
en ciencia de Colombia, se observa que el
número de artículos publicados por autores
colombianos en los últimos diez años (2009
2019) se ha duplicado.
[54]
que la acompañan . Este régimen ha sido
artífice de la formación y desarrollo de un
capitalismo cognitivo basado en la explotación
intelectual de los docentesinvestigadores. Otro
aspecto importante es el tema de las coautorías,
reconocidas por ser estudios donde se genera
colaboración científica, es decir, cuando dos o
más autores se encuentran listados en un
artículo, se considera que es altamente probable
que hayan colaborado en diversas formas.
[56]
Figura 1.
Volumen de generación de nuevo conocimiento en
Colombia, 20092019
Fuente: elaboración propia con base en información del
OCyT.
De acuerdo con la tabla, se puede evidenciar
que los artículos desarrollan una serie de
sistemas simbólicos alrededor de publicar por
publicar , del Poder, en la que se postula que:
La verdad está ligada circularmente a los
sistemas de poder que la producen y la
mantienen, y a los efectos de poder que induce y
[55]
Figura 2.
Tendencias de coautoría en Colombia, 20092019
Fuente: elaboración propia con base en información del
OCyT.
Se reconoce ampliamente que la
colaboración es fundamental para la producción
y difusión de conocimiento. Aunque las
motivaciones que determinan la propensión a la
colaboración son todavía objeto de mucha
investigación, los científicos se benefician de
ésta tanto en términos de producción
Jorge Alberto López Guzmán
50
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[57] OCyT, Informe de indicadores.
[58] OCyT, Informe de indicadores.
(número de documentos) como de impacto
(citaciones de los documentos) .
[57]
Sin embargo, para el caso de muchas
coautorías las publicaciones se convierten en
una práctica de búsqueda de autoridad, porque
se publica por estatus y prestigio, entre más
artículos se publiquen en revistas de alto
impacto e indexadas se genera un imaginario en
los docentesinvestigadores de que eres un
referente para tu disciplina y, mejor aún,
cuando los artículos son citados y se incrementa
el índice H. Además, la práctica de cítame, yo
te cito que es muy común en el mundo
académico donde los docentesinvestigadores se
citan entre ellos para incrementar la
popularidad de sus artículos.
Por otra parte, también se encuentran las
autorías individuales. El porcentaje anual de
autorías únicas en la producción en ciencia de
Colombia ha disminuido desde 15 % hasta 9 %
entre los años 2009 y 2019 a diferencia de las
coautorías. Algo importante que manifestar es
que los docentes ejercen las prácticas de
coautorías porque es más fácil publicar varios
artículos por año cuando son en grupos, en
ocasiones, con estudiantes de posgrado que son
los que escriben en mayor medida el
documento, porque esto ayuda a incrementar la
producción bibliográfica, así la incidencia en
dicho artículo haya sido mínima por parte del
docenteinvestigador que en muchas ocasiones
aparece como autor principal.
Otro aspecto importante para tener en
cuenta es que la producción científica que se
Fuente: elaboración propia con base en información del
OCyT.
Figura 3.
Tendencias de autoría única en Colombia, 20092019
genera en Colombia también se encuentra
territorializada, es decir, existen regiones o
ciudades donde se encuentran las universidades
con mayor producción científica. El territorio
con mayor volumen de producción es Bogotá,
pero este resultado no es sorprendente pues
como capital concentra el 70% de las
universidades del país y alrededor del 70% de la
publicación de artículos se asocia con
universidades . Se estima que el 81 % de la
producción en ciencia de Colombia, se
concentra en seis departamentos o regiones; 1)
Bogotá, 2) Antioquia,3) Valle del Cauca, 4)
Santander, 5) Bolívar y 6) Atlántico. Por las
diferencias en volumen y crecimiento de la
producción, se observan dos grupos: uno
conformado por Bogotá, Valle y Antioquia,
donde su producción se ha incrementado en
una proporción que oscila entre tres y cuatro
veces entre 20092019. Un segundo grupo está
conformado por tres departamentos: Santander,
[58]
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
51
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
[59] OCyT, Informe de indicadores.
[60] Carlos Vercellone, From the Crisis of the Law of Value to the Becoming-Rent of Profit: Notes on the Neoliberal
Restructuring of the Mode of Production, Historical Materialism 15, No. 1 (2007).
[61] OCyT, Informe de indicadores.
[62] Cris Shore, Beyond the multiversity: neoliberalism and the rise of the schizophrenic university, Social
Anthropology/Anthropologie Sociale 18, No. 1 (2010).
Bolívar y Atlántico. La producción de estos,
entre 2009 y 2019, se ha incrementado en las
siguientes proporciones: Santander 4.84 veces,
Bolívar 7.27 veces y Atlántico 12.44 veces. En ese
sentido, estos tres departamentos soportan
buena parte de las tasas de crecimiento de
Colombia en producción en ciencia .
[59]
En términos territoriales, la concentración
de la producción científica en Bogotá,
Antioquia y Valle del Cauca refleja una
geografía desigual del conocimiento ya que
acumulan más del 70% de la producción
nacional, mientras que universidades de la
Amazonía, la Orinoquía o el Pacífico cuentan
con escasos recursos y baja visibilidad. Este
desequilibrio no solo responde a factores
económicos, sino también a la manera en que se
construyen los indicadores de productividad .
En este sentido, el capitalismo cognitivo
reproduce desigualdades regionales,
disciplinarias y lingüísticas. No obstante, las
experiencias de redes académicas
interuniversitarias, proyectos de extensión
comunitaria y programas de investigación-
acción demuestran que es posible disputar la
hegemonía de la medición desde prácticas
colaborativas y emancipadoras del
conocimiento.
[60]
MinCiencias y las convocatorias: el capitalismo cognitivo desde la medición
en Colombia
El crecimiento en la producción científica
colombiana, evidenciado por el aumento de
grupos e investigadores categorizados por
Minciencias, refleja la inserción de las
universidades públicas en la lógica del
capitalismo cognitivo. Entre 2015 y 2022, el
número de grupos reconocidos pasó de 4.800 a
más de 6.200, y los investigadores clasificados
superaron los 17.00 . Este incremento, aunque
significativo, no puede entenderse únicamente
como un avance en la ciencia nacional: también
responde a la presión institucional por escalar
en rankings y mantener la financiación
[61]
mediante indicadores de productividad. En este
sentido, la medición se convierte en una forma
de gobierno del conocimiento. Cada
convocatoria de Minciencias redefine lo que
cuenta como ciencia válida y determina los
incentivos salariales y académicos asociados.
Así, las universidades públicas se ven obligadas
a adaptar sus estrategias de investigación para
responder a los formatos exigidos, sacrificando,
a veces, en ocasiones procesos de largo aliento,
proyectos comunitarios o líneas críticas que no
producen resultados cuantificables en el corto
plazo .
[62]
Jorge Alberto López Guzmán
52
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
Categoría
Número de grupos
A1
717
A
1.023
B
1.285
C
2.328
Reconocidos
236
TOTAL
5.589
Categoría
Número de investigadores
Emérito
56
Senior
2.473
Asociado
4.349
Junior
9.921
TOTAL
16.799
[63] Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Convocatoria nacional para el reconocimiento,.
[64] Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Convocatoria nacional para el reconocimiento,.
[65] Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Convocatoria nacional para el reconocimiento,
Durante el año 2018 se realizó la
Convocatoria Nacional para el Reconocimiento y
Medición de Grupos de Investigación, Desarrollo
Tecnológico o de Innovación y para el
Reconocimiento de Investigadores del SNCTI 2018
(833 de 2018) . Los resultados finales de esta
Convocatoria se publicaron el 6 de diciembre
de 2019, estos fueron los siguientes:
[63]
Fuente: elelaboración propia con base en información de
Minciencias
Tabla 1.
Categorización de Grupos de investigación,
Desarrollo Tecnológico o de Innovación, 2018
Convocatoria 833 del 2018. Del total de los
registros avalados, 5.772 fueron reconocidos
como Grupo de Investigación, Desarrollo
Tecnológico o de Innovación . Por otra parte,
los parámetros para la tipificación de
investigadores e integrantes de Grupos se
aplicaron a 84.316 hojas de vida registradas y
certificadas en el aplicativo CvLAC; y avaladas
por alguna institución. Del total de hojas de
vida certificadas y avaladas, 16.799 currículos
cumplieron los criterios para el reconocimiento.
[64]
Fuente: elelaboración propia con base en información de
Minciencias
Tabla 2.
Investigadores reconocidos, 2018
Los criterios definidos para el
reconocimiento de Grupos se aplicaron a 8.070
registros de GrupLAC que fueron avalados
por las instituciones para participar en la
Asimismo, de acuerdo con los Términos de
Referencia de la Convocatoria Nacional para el
reconocimiento y medición de grupos , se
presentan a continuación los resultados finales.
[65]
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
53
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
Tipo de revista
Puntos por trabajo/producción
A1
15
A2
12
B
8
C
3
[66] Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Convocatoria nacional para el reconocimiento,
[67] Ariel Ávila Martínez, ¡Denuncia! Descubrimos cómo opera el carrusel de los puntos docentes, video de Facebook, 8
de mayo de 2023, https://www.facebook.com/ArielAvilaAnaliza/videos/253554060496136. Consultado el 18 de abril de 2025.
Para el proceso de medición/clasificación se
presentaron 7.115 registros en el aplicativo, de
los cuales 6.812 fueron avalados, y de los cuales
5.950 cumplen los criterios para ser grupos
reconocidos .
[66]
No obstante, como se mencionó
anteriormente, otra de las paradojas es que en
muchos de los docentesinvestigadores
categorizados, su principal preocupación no es
sobre la publicación de sus artículos, la temática
abordada o hallazgos encontrados, sino en q
revista se publicó, se espera que sea una revista
de alto impacto e indexada en bases de datos de
alta popularidad, así como en qué cuartil se
encontraba y hasta cuáles serían los beneficios
económicos de la publicación.
Para contextualizar el tema de los
beneficios económicos es importante manifestar
que, en el 2002 salió el Decreto 1279 del 19 de
junio, este decreto básicamente dice cómo se
deben regular los salarios a los docentes
universitarios. Hay un componente dentro de
ese decreto que corresponde a los puntos
salariales. Para regular estos puntos al interior
de las universidades se tienen un Comité
Interno de Asignación y Reconocimiento de
Puntajes (CIARP) que, generalmente, está
compuesto por docentes de las mismas
universidades, lo que ocasiona que, en
ocasiones, terminen evaluando la producción de
sus propios compañeros.
El Decreto 1279 dice que hay una serie de
tipologías de productosresultados en las que
se encuentran: libros, artículos científicos,
patentes, obras artísticas, entre otras. Para cada
productoresultado hay un conjunto de puntos
salariales que vale aproximadamente 16.400
pesos a 2023, lo que termina aumentando el
salario del docente de manera permanente. Para
el caso de los artículos científicos la tipología de
artículos establece que los puntos son los
siguientes:
Fuente: elaboración propia con base en el Decreto 1279
Tabla 3.
Puntos salariales por tipo de revista. Decreto 1279
Como se indicó, MinCiencias avala las
revistas que se encuentran en estas categorías
para que los docentesinvestigadores publiquen
en ellas y puedan canjear sus puntos salariales al
interior de las universidades. Sin embargo, se
han encontrado casos de lo que se ha llamado el
cártel o carrusel de los puntos salariales. De
acuerdo con el Senador colombiano Ariel Ávila
Martínez , hay cuatro mecanismos específicos:
[67]
Jorge Alberto López Guzmán
54
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
Categoría
A1
A
B
C
Reconocidos
TOTAL
Es importante pensar la calidad y
pertinencia de las revistas avaladas por
Minciencias y reconocer las que conciben la
producción científica como un negocio.
Tambien, poner en cuestión la pertinencia del
Decreto 1279 de 2002 en relación con los salarios
y puntos de los docentes universitarios. Muchas
de las publicaciones generadas a través del
conocimiento y la creatividad de los docentes e
investigadores, en ocasiones, solo surten un
efecto en las hojas de vida, en los indicadores de
producción de conocimiento de las
instituciones y en la posibilidad de incrementar
los salarios de quienes publican. Se convierte el
intelecto y capacidad creativa en una mercancía
que se puede intercambiar y transformar en el
mundo académico; que posibilita presentarse a
convocatorias para hacer parte de rankings
nacionales e internacionales. Aquí cobran
relevancia los datos de categorización de grupos
de investigación e investigadores en Colombia.
El de las coautorías: se unen varios
docentes, cada uno hace un
artículo o libro e incluye a los
demás, así pueden reclamar los
puntos salariales de cuatro
artículos o libros. En muchas
ocasiones un docenteinvestigador
solamente fue autor de uno de
ellos.
El de los evaluadores: el CIARP
está conformado por docentes
investigadores que son amigos de
otros docentesinvestigadores a
quienes evalúan su producción
académica y, por lo tanto, no se
crítica la pertinencia y relevancia
de esa producción científica.
El de las revistas avaladas por
Minciencias: muchas de ellas
cobran por publicar, a lo que
docentesinvestigadores acceden a
pagar, porque saben que recuperan
su inversión en sus salarios.
El aprovechamiento del trabajo de
estudiantes: lo que producen en
asignaturas o seminarios, los
docentes-investigadores lo vuelven
artículos, libros o capítulos de
libros y se incluyen en ellos sin
haber tenido ninguna incidencia.
Fuente: elaboración propia con base en información de
Minciencias
Tabla 4.
Categorización de Grupos, 2021
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
55
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
Categoría
Número de investigadores
Emérito
83
Senior
3.040
Asociado
4.601
Junior
13.370
TOTAL
21.094
Los parámetros para la tipificación de
investigadores e integrantes de Grupos de
Investigación se aplicaron a 93.337 hojas de vida
registradas y certificadas en el aplicativo
CvLAC; y avaladas por alguna institución del
SNCTeI. Una vez aplicados los criterios a estas
hojas de vida certificadas y avaladas, cumplen
los criterios para el reconocimiento un total de
21.094 currículos.
Fuente: elaboración propia con base en información de
Minciencias
Tabla 5.
Investigadores reconocidos, 2021
La privatización del conocimiento y la
creatividad conllevan a invisibilizar procesos,
proyectos e ideas que no se enmarcan en las
dinámicas de la publicación, ya sea por su poco
valor científico para unos en la mayoría de
los casos, los llamados expertos que se
encuentran en la academia o por su carencia
en el desarrollo teórico y metodológico para
poder ser parte de este mundo. Como lo
manifestó Marx, la propiedad privada nos ha
hecho tan estúpidos y unilaterales que un objeto
sólo es nuestro cuando lo tenemos, cuando
existe para nosotros como capital o cuando es
inmediatamente poseído, comido, bebido,
vestido, habitado, en resumen, utilizado por
nosotros . Esa noción de propiedad privada es
la que alimenta el desarrollo de un capitalismo
basado en la explotación del intelecto del ser
humano preponderando las tecnologías y la
automatización como lo había anticipado
Marx con su concepto de General Intellect
donde el desarrollo del intelecto de los seres
humanos iba a ser una de las mercancías a
futuro y que el capitalismo iba a sustraer para
explotar.
[68]
[69]
La desmaterialización de las mercancías,
propuesta por Marx con su concepto de General
Intellect, encuentra su manifestación
contemporánea en la explotación del intelecto y
las ideas como principal fuerza productiva .
Aunque los medios de producción siguen siendo
materiales (hardware, infraestructura
tecnológica), el valor se genera cada vez más a
partir de bienes inmateriales: simbolismos,
códigos, lenguajes especializados. Este proceso
reconfigura la noción de propiedad y valor,
haciendo que el conocimiento, en su forma
codificada y circulable, se convierta en la
materia prima esencial del capitalismo actual.
[70]
La mejor forma de evidenciar lo propuesto
[68] Karl Marx, Manuscritos económicos y filosóficos (Madrid: Biblioteca Virtual Espartaco, 2001), 150.
[69] Karl Marx, Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (Grundrisse) 18571858 (Siglo XXI Editores,
2007).
[70] Karl Marx, Elementos fundamentales para la crítica de la economía política.
Jorge Alberto López Guzmán
56
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
por Marx sobre la explotación del intelecto
humano, la preponderancia y automatización
hacia las tecnologías es el incrementó de los
grupos de investigación en las lógicas del
capitalismo cognitivo como se enuncia en el
gráfico 4, teniendo una disminución poco
significativa de la Categoría C, entre las
convocatorias de 2018 y 2021.
Desde esta concepción de Marx , el obrero es
más pobre cuanta más riqueza produce, cuanto
más crece su producción en potencia y en
volumen. Se podría decir que lo mismo ocurre
con los grupos de investigación que venden su
conocimiento y creatividad dentro del
capitalismo cognitivo, por lo que ellos se
convierten en mercancías, conllevando a una
subvaloración de sí mismos y a una valorización
según la cantidad de publicaciones que ostenten
y que terminan incrementando los indicadores
de las instituciones que los avalan, de ahí que,
[71]
docentesinvestigadores dejen de ser ellos y
pasan a ser el productoresultado producido
dentro del grupo de investigación.
Por lo tanto, el proceso de enajenación de
muchos docentesinvestigadores por parte de
las políticas educativas y de CTeI han
conllevado a valorar más su producción
académica que su misma pedagogía, entre más
producen mejor para las universidades, pero
más olvidado se vuelve quien produce, porque lo
que importa es lo que produce y dónde lo
produce revistas de alto impacto e
indexadas. En este sentido, el trabajador hace
lo que le imponen hacer, perdiendo libertad en
sus investigaciones y alcances y, convirtiéndose
en un enajenado por su trabajo como docente
investigador.
Desde esta óptica, el trabajo del docente
investigador se enmarca en una forma
contemporánea de enajenación en la cual se le
exige una productividad constante desvinculada
de la autonomía intelectual o del compromiso
social. Como advierte Antunes , el capital ha
subsumido el conocimiento bajo el mando del
valor, mercantilizando no sólo los resultados,
sino el proceso mismo de pensar. Esto produce
una esquizofrenia académica en la que se simula
creatividad bajo presión institucional,
generando trabajos que no obedecen a intereses
epistémicos, sino a requerimientos
administrativos de visibilidad y
posicionamiento.
[72]
Para ilustrar lo anterior, no hay mejor
forma que a través del crecimiento de
[71] Karl Marx, Manuscritos económicos y filosóficos.
[72] Ricardo Antunes, Los sentidos del trabajo: ensayos sobre la afirmación y la negación del trabajo (Buenos Aires: Herramienta
Ediciones, 2005).
Figura 4.
Categorización Grupos, 2018 y 2021
Fuente: elaboración propia con base en información de
Minciencias
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
57
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
participación y categorización de investigadores
en Colombia que se rigen a las lógicas del
capitalismo cognitivo dentro de las
convocatorias establecidas conllevando a un
proceso de enajenación del docente
investigador al interior de las universidades,
donde pasan a ser productores de resultados
para la legitimación de rankings y políticas
internacionales que determinan las agendas de
investigación. En este contexto, una forma de
evidenciar que los docentesinvestigadores
terminan siendo enajenados, es que participan
conscientes o no, de las dinámicas del
capitalismo cognitivo que se imponen desde las
convocatorias del ministerio.
permitirá ilustrar cómo en la vida académica
desde el análisis propuesto en este escrito,
estaría sucediendo algo similar a lo expuesto dos
siglos antes. Para Marx, la enajenación del
trabajo consiste en que el trabajo es externo al
trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en su
trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se
niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no
desarrolla una libre energía física y espiritual,
sino que mortifica su cuerpo y arruina su
espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en
sí fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí.
Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando
trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así,
voluntario, sino forzado, trabajo forzado. Por
eso no es la satisfacción de una necesidad, sino
solamente un medio para satisfacer las
necesidades fuera del trabajo .
[73]
En suma, el conocimiento y la creatividad
no se habían manifestado de una manera más
clara como mercancía en las universidades que,
desde que las publicaciones científicas
implementaron estrategias de privatización y,
los docentesinvestigadores no se habían
percibido de una manera más enajenada que al
suscribirse de manera consciente o inconsciente
a esta forma de producir conocimiento y captar
creatividad. Según Anselm Jappe, el proceso en
que la vida social de los hombres se ha
trasferido a sus mercancías es lo que Marx llamó
el fetichismo de la mercancía ., lo que implica
que los hombres pierden el control sobre su
producción material y son gobernados por sus
productos.
[74]
[73] Ricardo Antunes, Los sentidos del trabajo: ensayos sobre la afirmación y la negación del trabajo, 58.
[74] Anselm Jappe, Las sutilezas metafísicas de la mercancía, Revista de Pensament, No. 3 (1998).
Figura 5.
Investigadores reconocidos, 2018 y 2021
Fuente: elaboración propia con base en información de
Minciencias
Para precisar el concepto de enajenación del
trabajo, hay que referirse a la explicación que
Marx brinda en sus manuscritos, porque
Jorge Alberto López Guzmán
58
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
Universidad
Puesto nacional/
internacional)
Universidad Nacional de
Colombia
1/1.027
Universidad de Antioquia
2/2.129
Universidad de la Costa
7/5.382
Universidad del Valle
8/(5.384
Universidad Tecnológica
de Pereira
9/5.547
Universidad Industrial de
Santander
10/5.675
Universidad Francisco de
Paula Santander
11/5.733
Universidad del Atlántico
12/5.835
Universidad de Cartagena
13/5887
Universidad de Córdoba
14/5.903)
Universidad del Cauca
16/5.955)
Universidad Pedagógica y
Tecnológica de Colombia
18/6.058)
Universidad del Tolima
19/6.296)
Universidad de Caldas
23/6.611)
El planteamiento y la cita anterior podrían
llevar a entender cómo los grupos de
investigación e investigadores han sido
fetichizados y la producción de conocimiento y
capacidad de creación se han direccionado a
publicar por publicar en el mundo académico,
siendo gobernado el conocimiento académico
por una serie de políticas que enajenan la vida
social y biológica de los involucrados. De esta
manera, las universidades se conciben como
empresas, los investigadores como trabajadores
del conocimiento o cognitariados y el
conocimiento y la creatividad como la esencia
de un bien comercializable .
[75]
[76]
Para seguir ejemplificando el caso
colombiano, se tomará el ranking de Scimago
que utilizan una metodología basada en
indicadores bibliométricos e información
extraída de la base de datos Scopus (referencia
de calidad y reconocimiento científico para
Minciencias como se explicó anteriormente).
Este ranking analiza el número de artículos
publicados, las citas recibidas, la colaboración
internacional y el desempeño de los docentes e
investigadores, entre otros aspectos, lo que
permite categorizar a las universidades públicas
colombianas como se muestra en la tabla 6.
Se puede señalar cómo se ha generado un
ambiente de privatización del conocimiento y la
capacidad creativa en las universidades públicas
colombianas, afectando no solo la libertad en
las investigaciones de los docentes
investigadores, sino que también a disciplinas
[75] María Lozano y Daniel Sincerone, El cognitariado en el marco de la gubernamentalidad neoliberal, Quórum
Académico 15, No. 2 (2018): 28-40.
[76] Silvana Arrarte, Introducción al capitalismo cognitivo, Anuario, (2009).
[77] Ranking SCImago de universidades públicas de Colombia, 2023. https://www.scimagoir.com/rankings.php?
sector=Higher+educ.&country=COL. Consultado el 18 de abril de 2025.
Fuente: elaboración propia con base en información de
Minciencias
Tabla 6.
Ranking SCImago de universidades públicas de
Colombia, 2023
[77]
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
59
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
académicas que se han ido resignificando de
acuerdo con las imposiciones institucionales, el
cambio de paradigma en los objetos o sujetos de
estudio, las nuevas metodologías de
investigación, las éticas y prácticas de la
academia hacia el entorno. Todo se ha ido
reconfigurado porque la misma noción de
producción de conocimiento y valorización de
la creatividad ha trasformado la noción de la
academia como escenario de libertad de
pensamiento o espacio para la universalidad del
conocimiento; o del investigador transformador
o el docente con un rol político dentro y fuera
del aula, conllevando a que las instituciones,
principalmente las públicas, se adhieran al
entramado que tanto criticaban y que ahora
legitiman, ya sea por imposición, conveniencia
o necesidad.
Las diferencias de productividad o
visibilidad observadas entre universidades
públicas pueden ser un reflejo de la inversión
diferencial en infraestructura, acceso a bases de
[78] Yann Moulier-Boutang, Cognitive Capitalism (Cambridge: Polity Press, 2011).
datos y la capacidad de las instituciones para
gestionar la presión por la publicación en el
marco del capitalismo cognitivo. Aquellas
universidades con mayores recursos y mejor
inserción en las redes de colaboración globales
tienden a acumular más capital intelectual ,
exacerbando las disparidades entre instituciones
y perpetuando la jerarquización dentro del
sistema universitario. Este escenario subraya
cómo la lógica del mercado se infiltra en la
asignación de prestigio y recursos, priorizando
la eficiencia y la competitividad sobre la
equidad y la colaboración intrínseca al ideal de
universidad pública.
[78]
Para seguir evidenciando las lógicas del
capitalismo cognitivo a través de las
convocatorias del ministerio, a continuación, se
enuncian los grupos de investigación
categorizados de las universidades públicas en
Colombia. Lo que permite entrever que muchos
grupos e investigadores se encuentran dentro de
las lógicas del capitalismo cognitivo.
Figura 6.
Número de grupos de investigación de universidades públicas categorizados, 2021
Fuente: elaboración propia con base en información de Minciencias
Jorge Alberto López Guzmán
60
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
Para seguir evidenciando las lógicas del
capitalismo cognitivo a través de las
convocatorias del ministerio, a continuación, se
enuncian los grupos de investigación
categorizados de las universidades públicas en
Colombia. Lo que permite entrever que muchos
grupos e investigadores se encuentran dentro de
las lógicas del capitalismo cognitivo.
Para terminar, en este apartado se han
señalado aspectos de las leyes de la
cienciometría que se cumplen en la producción,
divulgación y uso del conocimiento. Las
variaciones en las tasas anuales de crecimiento
de la producción en ciencia de Colombia
pueden ser explicadas, de manera parcial, desde
los factores de crecimiento de la colaboración
nacional y el aumento del personal dedicado a
CTeI en el país. En consecuencia, el sistema de
medición impulsado por Minciencias no solo
cuantifica la producción científica, sino que la
orienta. Define qué temas son prioritarios, en
qué lenguas se debe publicar y bajo qué
formatos se reconoce el conocimiento. Sin
embargo, frente a estas tensiones, emergen
experiencias institucionales que intentan
reequilibrar el panorama: las universidades del
Valle, del Cauca y de Antioquia han
incorporado en sus políticas de investigación la
valoración de productos de extensión, creación
artística y apropiación social del conocimiento,
ampliando la noción de ciencia más allá de la
mera indexación. Estos esfuerzos representan
avances hacia una pedagogía del cuidado del
conocimiento, donde producir también
significa cuidar, compartir y transformar la
realidad social.
Conclusiones
El análisis permitió evidenciar que el
capitalismo cognitivo se manifiesta en las
universidades públicas colombianas a tras de
un sistema de producción y medición del
conocimiento que transforma la labor docente
en una práctica de rentabilidad institucional. La
ciencia se vuelve mercancía, los artículos se
convierten en indicadores y la subjetividad del
investigador en capital simbólico y económico.
Las paradojas identificadas muestran que la
expansión de la producción científica no
siempre implica mayor democratización del
saber. Al contrario, la concentración editorial,
la anglo-dominancia y la dependencia de los
sistemas de indexación reproducen jerarqas
epistémicas que subordinan la creatividad y la
pertinencia social. No obstante, también
emergen contrahegemonías que resisten la
lógica mercantil del conocimiento: las políticas
de acceso abierto, los productos de apropiación
social, la investigación-creación y los procesos
colaborativos con comunidades son ejemplos de
cómo la universidad pública puede reconfigurar
su papel dentro del capitalismo cognitivo.
[79]
[79] Jorge Alberto López-Guzmán, Antropología del conocimiento hegemónico y contrahegemónico en Colombia: Un estudio desde
la Universidad del Cauca (Popayán: Editorial Universidad del Cauca, 2025).
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
61
Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
En términos metodológicos, el estudio
demostró la importancia de la triangulación
entre fuentes teóricas, normativas y estadísticas
para comprender fenómenos complejos como la
proletarización académica. Asimismo, la
combinación de enfoques cuantitativos y
cualitativos permitió dar cuenta de las tensiones
entre productividad, precariedad y autonomía
universitaria. En perspectiva, se propone
avanzar hacia una ética del conocimiento
público que reconozca la investigación como
bien común y no como mercancía.
Revalorizar la función social de la ciencia
implica no solo cuestionar las métricas, sino
reinventar las formas de producir, compartir y
evaluar el saber, en clave de justicia cognitiva y
dignidad docente. Así, la adopción acrítica de
métricas globales y la exacerbada competencia
por la visibilidad internacional si bien
incrementan las cifras de producción, generan
una división cognitiva del trabajo que
marginaliza disciplinas, temáticas y
metodologías no alineadas con los intereses
dominantes del mercado global del
conocimiento. Esto se evidencia en la
concentración de publicaciones en ciertas áreas
y la invisibilidad de producciones en lenguas
diferentes al inglés. La búsqueda de un supuesto
prestigio global puede, paradójicamente,
despojar a las universidades de su capacidad
para responder a las necesidades locales y
regionales, convirtiéndolas en meras factorías
de conocimiento estandarizado para un
consumo externo, en lugar de centros de
reflexión crítica y solución de problemas
contextuales.
De esta manera, el nuevo espíritu
imperante del capitalismo cognitivo como se ha
mencionado anteriormente está determinado
por la captura del intelecto, por el control del
conocimiento, por la relevancia del trabajo
inmaterial, contexto en el que cobra gran
relevancia la dimensión subjetiva y simbólica,
así como la creatividad dentro del trabajo
humano, más que la infraestructura o el capital
físico que había prevalecido en la revolución
científica del trabajo . Lo anterior permite
evidenciar que, desde hace unos años, se viene
priorizando un modelo de producción donde la
subjetividad es su valor principal por su
capacidad de creación. Por lo tanto, es
importante determinar sí hay alternativas que
permitan cuestionar, reflexionar y proponer
nuevas vías que permitan generan procesos de
resistencia desde las universidades como por
fuera de ellas .
[80]
[81]
El gran reto de este tiempo consiste en la
búsqueda mancomunada desde las redes
académicas y por fuera de ellas de formas
comunes de construcción colectiva y
participativa del conocimiento académico en
articulación con la sociedad civil y demás
sectores que de manera directa o indirecta
inciden en los escenarios académicos y que
desean la transformación social y el bienestar
común.
[80] Francisco Sierra, Capitalismo cognitivo y nueva cultura colaborativa: el reto de la transversalidad, Humanidades
digitales, diálogo de saberes y prácticas colaborativas en red, s.f.
[81] Jorge Alberto López Guzmán, Apoteosis a la desobediencia. Notas para una formación filosófica en las calles (Bogotá: Casa
Editorial Horizonte Independiente, 2024).
Jorge Alberto López Guzmán
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o
En lo que concierne a los procesos
organizativos como una forma de resistencia
desde los docentesinvestigadores se podría
manifestar que, en lo relacionado con el
sindicalismo o grupos de interés organizados
por asociaciones, redes o grupos de afinidad
académica se podría lograr increpar a
Minciencias proponiendo mayor inclusión en
las formas de generación, trasmisión y
circulación del conocimiento o proponiendo
nuevos modelos de medición.
Para precisar algunas posturas que se
podrían denominar como alternativas que
permitan cuestionar y reflexionar sobre el
conocimiento académico hegemónico resultado
del capitalismo cognitivo, este apartado
propondrá algunas posiciones y prácticas
contrahegemónicas desde la academia y, así,
poder pensar en incorporar estrategias desde
Colombia y Latinoamericana para hacerle
frente al negocio editorial donde se concibe que
los únicos referentes de calidad son los índices
consagrados en Web of Science o Scopus.
Los resultados de este estudio sobre la
producción académica en Colombia también
revelan la persistencia de una proletarización
académica, donde el esfuerzo intelectual y la
creatividad de los docentes-investigadores,
aunque generadores de un inmenso valor
inmaterial y reputacional para las instituciones,
no se traduce en condiciones laborales y
salariales proporcionales. Esta extracción de
plusvalía intelectual, inherente al capitalismo
cognitivo, crea una contradicción fundamental
en el corazón de la universidad pública: se exige
una productividad creciente bajo lógicas
empresariales, mientras se precarizan las
condiciones de quienes la hacen posible. Esta
paradoja socava la motivación, la autonomía y la
capacidad de los investigadores para dedicarse a
la investigación profunda y socialmente
relevante, desviando sus esfuerzos hacia la mera
acumulación de puntos o publicaciones.
Frente a este escenario, es imperativo que
las universidades públicas colombianas, en
articulación con las políticas de CTeI, impulsen
un giro epistémico que priorice la justicia
cognitiva y la ecología de saberes . Esto
implica ir más allá de los indicadores
cienciométricos dominantes y valorar otras
formas de producción y circulación del
conocimiento, incluyendo la investigación-
acción, la producción de conocimiento abierto y
accesible, y el diálogo con saberes ancestrales y
comunitarios. Tal enfoque no solo
democratizaría el acceso al conocimiento, sino
que fortalecería la pertinencia social de la
investigación y la capacidad de las universidades
para co-construir soluciones a los desafíos
complejos del país, trascendiendo la lógica de la
mercantilización.
[82]
En última instancia, el análisis de las
paradojas del capitalismo cognitivo en las
universidades públicas colombianas subraya la
necesidad de una profunda redefinición del rol
de la universidad en la sociedad contemporánea.
Más allá de ser un simple proveedor de servicios
educativos o un generador de publicaciones
para el mercado, la universidad pública debe
reafirmarse como un espacio de autonomía
[82] Boaventura de Sousa Santos, Una epistemología del sur: La reinvención del conocimiento y la emancipación social (Siglo XXI
Editores, 2009).
Paradojas del capitalismo cognitivo: aproximación al conocimiento
académico en las universidades públicas en Colombia
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o
crítica, producción de conocimiento libre y
bien común, donde el saber sea una herramienta
para la emancipación social y no una mercancía
para la acumulación. Esto demanda un
compromiso político y académico con la
desmercantilización del conocimiento y la
defensa de la educación superior como un
derecho fundamental, no como un motor de
crecimiento económico descontextualizado.
De igual manera, también es importante
nombrar la defensa por el Acceso Libre al
Conocimiento, por eso, la implementación de
marcos normativos como las Declaraciones de
Budapest, Bethesda y Berlín en las políticas de
CTeI de los países y universidades, sería un
primer paso, teniendo en cuenta que estas
critican y se oponen al acceso al conocimiento
académico a través de la imposición de pagos de
editoriales hegemónicas como Taylor & Francis,
Springer, Wiley, Sage, McGraw Hill.
Aunque la discusión no termina con el
pagar o no, porque se manifiesta que otro de los
principales problemas de las editoriales y
revistas hegemónicas es la preeminencia por el
idioma inglés sobre las lenguas maternas de los
países latinoamericanos, por eso, es importante
pensar versiones bilingües de las revistas y no
solamente el resumen de los artículos . Si bien
es importante manifestar la creación de índices
latinoamericanos como Scielo y Redalyc y
directorios como Clase y Latindex que, en
[83]
muchas ocasiones se encuentran alineados a las
directrices hegemónicas, puedan tener una
visión más incluyente desde la diversidad
cultural de la región. A estas iniciativas se
suman experiencias como las universidades
comunitarias, las revistas autogestionadas por
redes académicas del Sur Global, o los
consorcios de acceso abierto liderados por
países latinoamericanos, que buscan redefinir
las relaciones de poder en la producción de
conocimiento. Tal es el caso del proyecto
AmeliCA, impulsado por la UNESCO,
CLACSO y Redalyc, que propone un
ecosistema científico abierto, no comercial y
basado en la cooperación regional. Estas
estrategias buscan no sólo democratizar el
acceso al conocimiento, sino también romper
con los regímenes de propiedad intelectual que
refuerzan el extractivismo epistémico .
[84]
Otra de las visiones contrahegemónicas
del conocimiento académico ha sido la
posibilidad de difundir conocimiento
alternativo al hegemónico . Porque la
invisibilización del alternativo es parte de la
estructura de poder de la organización
científica , lo que impide que investigaciones
críticas latinoamericanas, epistemologías y
ontologías que se enfrenten a las tradicionales o
estudios que no tenga un referente empírico,
teórico o metodológico científico tienden a ser
excluidos. En esta tendencia del conocimiento
contrahegemónico se ha pretendido no solo
[85]
[86]
[83] José Mora, Impacto de las comunidades científicas en la producción de conocimientos en Colombia y América
Latina: mirada crítica y contrahegemónica, Educere 21, No. 69 (2017).
[84] Dominique Babini y Laura Rovelli, Tendencias recientes en las políticas científicas de ciencia abierta y acceso abierto en
Iberoamérica (Buenos Aires: CLACSO / Fundación Carolina, 2020).
[85] Haydée Ochoa y Elizabeth Boscán, La difusión del conocimiento contrahegemónico en Venezuela: el reto de las
revistas científicas, Revista Venezolana de Gerencia 21, No. 75 (2016): 367-381.
[86] Boaventura de Sousa Santos, Nuestra América. Hegemonía y contrahegemonía en el siglo XXI, CELA, Centro de Estudios
Latinoamericanos Justo Arosemena, 2008a.
Jorge Alberto López Guzmán
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o
priorizar el acceso libre al conocimiento, sino
que prevalezca la producción y circulación de
conocimiento alternativo que sea de y para la
región latinoamericana.
De acuerdo con lo anterior, se espera que la
producción y circulación del conocimiento se
base en las epistemologías otras donde se
reconozca otras formas de acceso al
conocimiento de la realidad y se tengan
propuestas como las de Dussel donde se
oriente la producción de conocimiento a los
contrarelatos desde una tradición anti
tradicional que busque decir lo no dicho, o sea,
lo no investigado o investigado desde la
tradición hegemónica.
[87]
Otra alternativa es la posibilidad de crear
revistas o fortalecer los repositorios
institucionales con pensamiento
contrahegemónico. Es decir, donde se publiquen
valiosos estudios, con rigurosidad y aportes
científicos y académicos, pero que estas revistas
no se rijan a lo impuesto por las editoriales o
bases de datos. Sin embargo, los pocos intentos
que se han realizado en América Latina han
demostrado la poca visibilidad de estas
investigaciones en muchas ocasiones todo se ha
reducido a debates de pequeños grupos sin
mucha repercusión .
[88]
De igual manera, la contrahegemonía del
conocimiento desde la academia también ha
sido analizada desde un proceso que implica un
plano intersubjetivo desde lo individual como
lo colectivo, donde las prácticas sean ejercidas
desde las aulas de clase y lideradas por los
docentesinvestigadores ejerciendo acciones
desde los currículos académicos con temáticas o
autores no hegemónicos, las investigaciones que
se realizan desde las aulas, los eventos o
seminarios que se generan en las clases, los
posgrados disruptivos, entre otras prácticas.
En este contexto, las aulas de clase
operarían como un espacio para reconstruir la
política del conocimiento y la organización de
los docentesinvestigadores saliendo de las
aulas y generando alternativas en contra de las
desigualdades dominantes se entendería como
una práctica contrahegemónica . Es decir, de
acuerdo con lo anterior, una práctica alternativa
exigiría el desarrollo de estrategias de enseñanza
y aprendizaje que introduzcan problemáticas
complejas, así como espacios de reflexión y
cuestionamiento de la realidad educativa desde
el docenteinvestigador transformador .
Igualmente, la militancia desde la academia de
muchos docentesinvestigadores que a tras de
organizaciones, sindicatos, gremios o
asociaciones generan resistencia a las prácticas
hegemónicas, convirtiendo su praxis en un
proyecto político. Dicho en pocas palabras,
contribuyendo a crear un bloque dedicado al
cambio progresivo a través de la educación.
[89]
[90]
En este mismo orden de ideas, una de las
alternativas epistemológicas para un
[87] Enrique Dussel, Política de la liberación. Historia mundial y crítica, Vol. I (Madrid: Editorial Trotta, 2007).
[88] Haydée Ochoa y Elizabeth Boscán, La difusión del conocimiento contrahegemónico.
[89] Henry Giroux, Los profesores como intelectuales. Hacia una pedagogía crítica del aprendizaje (Buenos Aires: Editorial
Paidos).
[90] Michael Apple, Teoría Crítica y Educación (Buenos Aires: Miño y Dávila Editores, 1997).
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académico en las universidades públicas en Colombia
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o
conocimiento contrahegemónico es la ecología
de saberes que invita al diálogo entre el
conocimiento científico y los saberes
tradicionales o locales que circulan en la
sociedad, donde la academia se convierta en el
núcleo de recepción y diálogo de esos
conocimientos y se puedan relacionar sin
excluir ninguno de ellos. Así, el conocimiento se
transformaría en justicia cognitiva y solidaridad
desde la conservación y resistencia teniendo en
cuenta las formas no hegemónicas de
conocimiento. Y es que frente a las lógicas
hegemónicas del capitalismo cognitivo, emergen
prácticas contrahegemónicas que buscan una
justicia cognitiva y una reconfiguración del
saber. Iniciativas como el Acceso Abierto
Radical, las revistas autogestionadas del Sur
Global y los repositorios institucionales con
enfoque alternativo son esfuerzos por
democratizar la producción y circulación del
conocimiento, desafiando los monopolios
editoriales y las métricas impuestas (AmeliCA,
UNESCO, CLACSO y Redalyc). Estas
propuestas, inspiradas en la ecología de
saberes, abogan por el diálogo entre el
conocimiento científico y los saberes
tradicionales o locales, reconociendo la
diversidad epistemológica como fuente de
enriquecimiento .
[91]
[92]
Hasta este momento se han enunciado una
serie de alternativas contrahegemónicas desde la
misma hegemonía del conocimiento y desde las
universidades. Sin embargo, hay una visión de
las alternativas contrahegemónicas desde el
enfoque latinoamericano donde se ha propuesto
que las universidades y los docentes
investigadores deben propender por formarse a
nivel académico en América Latina para realizar
investigaciones dentro de la región y que tengan
como objetivo beneficiar a los diferentes países.
Mecanismos como la Mercosur han propendido
por generar propuestas para las universidades
donde se proteja la oferta nacional y evitar la
entrada indiscriminada de la oferta
internacional, teniendo como objetivo incluir a
las universidades en la agenda regional como
una manera de resistencia ante las imposiciones
de diferentes entidades de financiamiento
internacional, suscitando la cohesión entre
países para fortalecer las instituciones débiles
como un discurso contrahegemónico.
En síntesis, se podrían plantear tres aspectos
a tener en cuenta para un modelo de
universidad con prácticas alternativas
contrahegemónicas y con docentes
investigadores generando resistencia a
Minciencias: a) investigar de manera
innovadora para la transformación social y
ecológica; b) hacerlo con diálogo y conexión con
los sectores de la sociedad civil que intervienen
en estos procesos, lo que implica un modelo de
investigación participativa; y c) transferir el
conocimiento y los resultados de las
investigaciones aplicadas a los sectores de la
sociedad civil para impulsar un determinado
modelo de desarrollo ecosocial.
[93]
[91] Boaventura de Sousa Santos, La universidad en el siglo XXI: para una reforma democrática y emancipadora de la universidad
(Ediciones Centro Internacional Miranda, 2008b).
[92] Boaventura de Sousa Santos, Una epistemología del sur: La reinvención del conocimiento y la emancipación social (Siglo XXI
Editores, 2009).
[93] Rafael DíazSalazar, ¿Reproducción o contrahegemonía? ¿Puede contribuir la Universidad al cambio ecosocial?,
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