aradojas del
capitalismo cognitivo:
aproximación al
conocimiento
académico en las
universidades públicas
en Colombia
Paradoxes of cognitive capitalism: approach to
academic knowledge in public universities in
Colombia
* Doctor en Antropología por la Universidad del Cauca. Profesor - investigador del Departamento de
Educación y Pedagogía de la Universidad del Cauca. https://orcid.org/0000-0001-8538-4004
Jorge Alberto López Guzmán *
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Revista Ciencias y Humanidades- Vol 19, N 2, Julio-Diciembre de 2025
o
Recibido: 18/04/2025 Aprobado: 01/10/2025
El artículo analiza la manera en que el
conocimiento académico de las universidades
públicas en Colombia es resultado del
capitalismo cognitivo. Para ello, se presentan
los hallazgos de un estudio de carácter mixto,
con prevalencia cualitativa y apoyo en fuentes
documentales, estadísticas y normativas
nacionales. Se combina la revisión de bases de
datos internacionales (EBSCO, JSTOR,
Scopus, entre otras) con el análisis de
informes institucionales y convocatorias de
Minciencias (20202022), lo que permite
contrastar los discursos globales del
capitalismo cognitivo con las prácticas locales
de producción científica en Colombia. Entre
las principales conclusiones se encontra que
las leyes de la cienciometría que se cumplen
en la producción, divulgación y uso del
conocimiento en el país, han determinado las
tasas anuales de crecimiento de la producción
en ciencia de Colombia, pero también las
críticas sobre los modelos de asignación de
puntos salariales, así como los modelos de
medición desdela institucionalidad y los roles
de pauperización para algunos docentes
investigadores.
Palabras clave
Capitalismo cognitivo; Cienciometría;
Conocimiento hegemónico; Contrahegemonía;
Universidad
The purpose of this article is to analyze how
academic knowledge at public universities in
Colombia is a result of cognitive capitalism. To
this end, the findings of a mixed-method study
are presented, with qualitative prevalence and
support from documentary sources, statistics,
and national regulations. A review of
international databases (EBSCO, JSTOR,
Scopus, among others) is combines with an
analysis of institutional reports and calls from
the Ministry of Science (MINC) (20202022),
which made it possible to contrast the global
discourses of cognitive capitalism with local
practices of scientific production in Colombia.
Among the main conclusions, it was found that
the laws of scientometrics that are fulfilled in
the production, dissemination, and use of
knowledge in the country have determined the
annual growth rates of scientific production in
Colombia, but also the criticisms of the models
for assigning salary points, as well as the
measurement models from the institutional
framework and the impoverishing roles for
some professors and researchers.
Keywords
Cognitive capitalism; Counterhegemony;
Hegemonic knowledge; Scientometry;
University.
Resumen Abstract
Revista Ciencias y Humanidades , Vol. XIX, No. 2, p. 30-70
DOI: https://doi.org/10.61497/04per037
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o
El capitalismo cognitivo puede ser abordado
desde diferentes enfoques y miradas como un
modelo o sistema económico alimentado o
nutrido por la explotación del intelecto,
subjetividad y creatividad de los seres humanos;
lo que ha generado posiciones críticas hacia las
lógicas de mercantilización y privatización del
conocimiento especializado, principalmente, el
que se produce en las universidades . Este
capitalismo se ha fortalecido a través de una
serie de discursos y prácticas que se relacionan
fuertemente con la presencia tecnológica, la
retórica de la innovación, la gestión de políticas
de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI) y la
imposición de una vida social aunada a lo
digital convirtiendo todas estas relaciones en
valor económico, dejando de lado el valor social
y epistemológico que podrían tener.
[1]
[2],
Para precisar los antecedentes teóricos de
este artículo, es importante correlacionar cómo
la teorización de Marx sobre la producción
material y sus teorías de la plusvalía, podrían
seguir vigentes porque las prácticas de
explotación han ido migrando a las economías
basadas en la producción, distribución y
utilización de bienes y servicios inmateriales.
Así, de manera cuantitativa y cualitativa se
pone en tela de juicio las nociones de propiedad
sobre lo vivo: ya no es solamente el cuerpo lo
que se transforma en fuerza de trabajo, sino el
intelecto, el pensamiento y las ideas.
[3]
Introducción
[1] Jorge Alberto LópezGuzmán, Fetichización del paper y capitalismo cognitivo, Revista Latinoamericana de Educación y
Estudios Interculturales (RLEEI) 5, No. 4 (2021).
[2] Igor Sádaba, Capitalismo cognitivo y Sociedad de la Información: de la Innovación al Big Data, ConCiencia Social,
No. 20 (2016): 21-30.
[3] Karl Marx, El Capital I. Crítica de la Economía Política (México: Fondo de Cultura Económica, 2014).
[4] Ricardo Antunes, ¿Adiós al trabajo? Ensayo sobre la metamorfosis del trabajo y el rol esencial del trabajo en la fase actual del
capitalismo. (Buenos Aires: Ediciones Nordan-Comunidad, 2000).
[5] Yann Moulier-Boutang, Cognitive Capitalism (Cambridge: Polity Press, 2011).
La noción marxista de plusvalía,
tradicionalmente asociada a la explotación del
trabajo manual, se reinterpreta en el
capitalismo cognitivo como la extracción de
valor de la fuerza de trabajo intelectual y la
creatividad. Los docentes-investigadores, al
producir conocimiento y patentes, generan un
excedente de valor que es apropiado por las
instituciones universitarias y los monopolios
editoriales, lo que lleva a una "proletarización
académica" donde, a pesar de producir más
riqueza intelectual, sus condiciones laborales y
salariales pueden precarizarse .
[4]
En este sentido, autores como Yann
Moulier-Boutang destacan que el capitalismo
cognitivo no sólo se sustenta en la explotación
del conocimiento, sino en su acumulación bajo
nuevas formas de apropiación mediante los
regímenes de propiedad intelectual, los
monopolios editoriales y la valorización del
conocimiento como capital fijo. Esta nueva
configuración se distancia del capitalismo
industrial al priorizar la innovación inmaterial,
las redes colaborativas y la inteligencia
colectiva, aspectos que reconfiguran las lógicas
de producción, circulación y apropiación del
saber. Asimismo, se incorporan dispositivos de
control institucional que operan sobre la
subjetividad, como las políticas de evaluación,
la producción de indicadores y los discursos de
calidad académica, que subordinan el
[5]
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o
conocimiento a una lógica de rentabilidad .
[6]
El capitalismo cognitivo tiene su razón de
ser en los trabajadores intelectuales y la
explotación de su subjetividad como mercancía.
De esta manera, los docentesinvestigadores de
las universidades se vuelven indispensables para
el aumento de la productividad y el capital.
Como lo manifiesta Castells quien afirma que,
la trasmisión de conocimiento se convierte en
parte de las principales fuentes de
productividad y poder al conjugarse el saber y la
técnica.
[7]
Lo anterior permite pensar cómo, dentro del
capitalismo cognitivo la productividad, la
riqueza y las mercancías empiezan a tener un
valor inmaterial, lo que evidencia lo
mencionado por Marx donde todo acto
creador de plusvalor es productivo y permite
que circulen y sean consumidas. No hay que
desconocer las raíces del capitalismo cognitivo
en las críticas de Marx al sistema capitalista,
porque se entiende que, actualmente, el
conocimiento se torna en una mercancía a
través de un productoresultado como lo puede
ser un artículo científico o patente que circula
en las universidades y se consume dentro y fuera
de ellas. Ahora sí, es de entender que los
docentesinvestigadores se han transmutado,
desde estas prácticas económicas, en
trabajadores productivos por su conocimiento y
creatividad.
[8]
Estas consideraciones llevan a reflexiones
sobre cómo el trabajo inmaterial del
[6] Boaventura de Sousa Santos, La universidad en el siglo XXI: para una reforma democrática y emancipadora de la universidad
(Caracas: Centro Internacional Miranda, 2008b)
[7] Manuel Castells, La sociedad red (Madrid: Alianza Editorial, 1999).
[8] Karl Marx, El Capital I. Crítica de la Economía Política.
pensamiento y las ideas deviene en productivo,
donde el docenteinvestigador no solamente
vende su fuerza de trabajo, sino que vende su
subjetividad, su intelectualidad en productos
resultados, o sea, en mercancías que se
distribuyen a través de editoriales, bases de
datos especializadas y de alto impacto o
mercados globales de innovación y
productividad.
Aquí se puede concebir cómo las materias
primas y mercancías ya no son materia, ni
substancia, sino simbolismos, códigos o
lenguajes especializados que circulan en
escenarios especializados y se venden a públicos
especializados. Sin embargo, los medios de
producción siguen siendo materiales, por
ejemplo, la utilización de computadores,
hardware, equipos tecnológicos, dispositivos
móviles o instrumentos informáticos que son
los que permiten la producción y circulación del
conocimiento de lo vivo, pasando de lo material
a lo inmaterial y conllevando a una
desmaterialización de las mercancías
tradicionales y tangibles.
Para poner un ejemplo de las implicaciones
materiales de este tipo de capitalismo en la
academia, se podría plantear que, si un
docenteinvestigador especializado en una
temática es retirado de su cargo o no se le
renueva el contrato, no se podría colocar a
alguien a reemplazarlo de una manera tan fácil,
porque tendría que ser alguien con una
formación similar, que trabaje en temáticas y
líneas de investigación equivalentes. Aunque su
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académico en las universidades públicas en Colombia
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o
producción académica va a ser distinta, a
diferencia del cambio material dentro de una
empresa donde se buscaría la explotación de la
fuerza de trabajo para un cargo específico, para
el capitalismo cognitivo no interesa la persona,
sino su capacidad de producir conocimiento
atractivo dentro del mundo académico porque
lo que se explota no es solamente su cuerpo,
sino su fuerza intelectual, sin que esto afecte la
evolución de la producción, que en este caso
sería la estabilidad y prestigio de la universidad,
ya que sus indicadores dependen de la
producción de sus trabajadores.
Asimismo, las mercancías dentro de este
contexto, no se determinan por ser escasas o
agotarse, porque los artículos o patentes, entre
otros productosresultados, se inscriben en la
durabilidad y perennización de su producción y
circulación. Más bien, lo que juega un rol
importante es su posibilidad de exclusividad
(los artículos más citados o las patentes con
mayor impacto socioeconómico), porque el
conocimiento impregnado en ellos es la fuente
de otras riquezas. Es decir, el conocimiento
académico hegemónico como bien inmaterial
no es un recurso naturalmente escaso, porque en
la medida que haya docentesinvestigadores
generando conocimiento desde lo establecido
por las instituciones, su escasez es solamente
artificial, además que su perdurabilidad
también depende de su trasmisión y
transformación a través de otras investigaciones
[9] Oliver Blondeau et al., Capitalismo Cognitivo. Propiedad intelectual y creación colectiva (Madrid: Editorial Traficante de
Sueños, 2004).
[10] Jeremy Rifkin, La Sociedad del Costo Marginal Cero: El Internet de las Cosas, el Procomún Colaborativo y el Eclipse del
Capitalismo (Madrid: Ediciones Paidós, 2014).
que reafirmen, refuten o reformulen sus
postulados.
De esta manera, el conocimiento académico
hegemónico tiene un valor de uso para la
sociedad y un valor de cambio para los
académicos , el valor de uso permite su
circulación y apropiación y su valor de cambio
la posibilidad de canjearlo por salarios más
altos, prestigio académico o estatus científico.
[9]
Es importante manifestar que, esta
economía de lo inmaterial se basa en un
conjunto de paradojas normativas e
institucionales donde se prioriza y avala lo que
se debe investigar y lo que no, la forma en que
se debe trasmitir y los mecanismos de
circulación, así como los lenguajes predilectos y
la intencionalidad, entendiendo que las lógicas
financieras se inscriben en monopolios
editoriales que implican un progreso científico,
tecnológico y social.
La escasez artificial del conocimiento
académico, pese a su naturaleza inmaterial y
reproducible, es un pilar del capitalismo
cognitivo. Los regímenes de propiedad
intelectual y los modelos de suscripción de las
grandes editoriales restringen el acceso y crean
monopolios, convirtiendo un bien
potencialmente abundante en un recurso escaso
y costoso . Esto genera una tensión entre el
valor de uso del conocimiento para la sociedad y
[10]
Jorge Alberto López Guzmán
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o
su valor de cambio en el mercado, limitando la
circulación y apropiación del saber,
especialmente en países con menos recursos.
En consecuencia, el capitalismo cognitivo se
basa en una economía del conocimiento como
mercancía y que permite establecer rankings,
indicadores y categorizaciones al interior de las
universidades como fuera de ellas sobre el
crecimiento y competitividad donde el principal
capital fijo de explotación sería el mismo ser
humano . Esta producción de los docentes
investigadores también genera una paradoja
desde la división cognitiva del trabajo, entre
quienes producen y quienes no lo hacen o entre
quienes producen el conocimiento que se vuelve
hegemónico y quienes producen otros
conocimientos que no se enmarcan en esas
hegemonías , ya sea porque son producidos
desde disciplinas que no tienen la misma
relevancia académica que otras, son
producidosresultados desde contextos con
poca relevancia socioeconómica o trabajan
temáticas con escasa relevancia científica.
[11]
[12]
La división cognitiva del trabajo es otra
paradoja central del capitalismo cognitivo. Se
generan jerarquías entre quienes producen el
conocimiento hegemónico aquel que cumple
con las métricas y estándares impuestos por las
políticas de CTeI y quienes producen otros
conocimientos, muchas veces desde disciplinas
menos valoradas, contextos socioeconómicos
con menor visibilidad o temáticas con escasa
[11] Karl Marx, Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (Grundriss